Reportaje:

Cámaras bajo el agua de las Cíes

El Parque Nacional controlará la naturaleza desde su sede central en Vigo

Cuando empiece el verano, en los alrededores de Cíes, Ons, Sálvora y Cortegada los técnicos del parque nacional sabrán de qué hablan las ballenas. El organismo de las Illas Atlánticas, que ahora depende de la Xunta, ha cerrado un convenio con la Coordinadora para o Estudo dos Mamíferos Mariños (Cemma) por el que se echarán al mar una serie de boyas que ocultan dentro grabadoras. Los aparatos irán registrando los sonidos de las rías en su disco duro y después los biólogos sabrán, por la música, si ha pasado un arroaz, una toniña, un calderón o un cachalote.

En realidad, junto a las Cíes, lo que más pasan son barcos; enormes portacontenedores repletos de zapatillas de marca made in China y trasatlánticos atiborrados de jubilados ingleses que muchas veces fondean junto al archipiélago antes y después de atracar en la ciudad. Pero según el director del parque, José Antonio Fernández Bouzas, el sistema informático sabe discernir entre todas las vibraciones que recibe. "Distingue el ruido de un barco al pasar y, si es un animal, acierta de qué animal se trata, porque cada uno tiene su frecuencia" sonora.

Instalarán boyas con grabadoras para escuchar a los mamíferos marinos
En las playas no se tomarán imágenes para no enfadar a los bañistas

Más adelante, en principio a final de año, estará lista para entrar en funcionamiento la red de cámaras IP, una antena por isla y un sistema de comunicaciones que combinará las tecnologías Wimax, Wifi y Mesh. Esta red será capaz de transportar sin hilos las imágenes y la información sobre el parque a una distancia de 50 kilómetros y a una velocidad de 70 megabytes por segundo. Ahora hay diez personas, repartidas entre dos empresas, que se están encargando de desplegar toda la infraestructura. La que está instalando la red inalámbrica es la coruñesa Wireless Galicia y la que desarrolla la web del parque se llama Visual Publinet, con oficinas en Vigo y A Coruña. En total, poner en marcha el proyecto Wi:Nature, que servirá al Parque Nacional das Illas Atlánticas de Galicia para estudiar y custodiar la naturaleza desde cualquier lugar, costará 89.000 euros y los pagarán la Xunta y el Ministerio de Medio Ambiente.

En un futuro en teoría que cercano, toda la investigación se centralizará en la sede institucional del parque. Estará en el Cambón, un edificio histórico del Casco Vello de Vigo. Pero la rehabilitación va tan lenta que el director de las Illas suspira: "No tengo ni idea de cuándo va a estar listo".

El sistema informático "tiene que funcionar a finales de año como sea", comentaba ayer el gerente de Visual Publinet, Miguel Ángel Bugarín. Su equipo está rescatando material del parque, "muchísima información de muchos años de trabajo que no ha salido a la luz" y que el año que viene podrá ser consultada por el público a través de la web del parque. La página actual de las islas "no es más que el 10% de lo que va a ser". No sólo se podrán estudiar las idas y venidas del arao y el cormorán moñudo a través de la cámara, sino que los visitantes, en tierra firme, en el barco o al llegar a la isla, tendrán la opción de bajarse rutas de senderismo, mapas y explicaciones a su PDA, su ordenador portátil o su móvil.

"Podrán, incluso", adelanta Bugarín, "descargarse las rutas en audio, para ir escuchando las explicaciones a medida que se topan con las cosas en su recorrido". También estas grabaciones explicativas de las rutas, que ahora van a estar al alcance de todos, existían hace tiempo.

Dice el director del parque que "ya se ha comprado el material" y al fin se ha decidido cuáles son las primeras cámaras que se van a instalar. Primero serán las de las Islas Cíes, después, las de Ons, y más adelante, cuando éstas superen la prueba, las de Cortegada y Sálvora. En Cíes, de momento, habrá tres: "Una en el Lago dos Nenos, otra en el acantilado y otra más que será móvil y se empleará en el seguimiento de las aves". Según Fernández Bouzas se dedicarán, "sobre todo, a la investigación", pero "habrá un par que estarán conectadas a la web" ideada para todos los mortales.

En las playas, el parque ha decidido prescindir de las cámaras para evitarse el cabreo de los bañistas. Pero en "una segunda fase", anuncia Bugarín, "queremos instalar también cámaras submarinas, porque la mayor riqueza natural de las Islas Atlánticas está bajo el agua".

Para hacerse idea de lo importantes que son los fondos marinos para el parque nacional no hay más que comparar la superficie que ha sido protegida por el Gobierno: 1.194 hectáreas terrestres frente a 7.295 hectáreas marinas. En ellas habitan lorchos amarillos de cabeza negra, melgachos, morenas, maragotas, chaparelas, doncelas, chocos, pulpos, erizos, carallos de mar, poliquetos, medusas, anémonas y babosas de todos los colores. Demasiada naturaleza que, de momento, sólo disfrutan los que saben bucear.

* Este artículo apareció en la edición impresa del 0031, 31 de marzo de 2009.