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Reportaje:27ª jornada de Liga

"Es imposible fallar más ocasiones"

Abel y sus jugadores alaban la fe demostrada a pesar de los pesares

En apenas dos temporadas, Simão, capitán en el Benfica, acostumbrado a las victorias sencillas, ha llegado a descifrar como pocos la intrahistoria del Atlético. "Es desconcertante. La verdad, no sé de un equipo parecido al nuestro... No nos pueden pasar más cosas", expresaba el portugués en las catacumbas del Calderón. "Pues... bienvenidos sean estos partidos si terminamos ganando. Últimamente, estamos acostumbrados", añadía Raúl García. Lo curioso es que Abel Resino, un hombre de la casa, también asistió "sobrecogido" a la remontada sobre el Villarreal. "Es imposible fallar más ocasiones", balbuceó el preparador rojiblanco con los ojos como platos. "Bueno, Diego López sacó muchas ocasiones claras, pero hay que tener en cuenta que ellos tienen una gran delantera", les restó mérito Manuel Pellegrini, su homólogo chileno.

"Estuve lo que tenía que estar", reconoció con la cara amarga Diego López. "Ha sido un vendaval. El Atlético se podía haber ido con 4-0 en la primera parte", prosiguió el portero, autor de diez paradas. "No es que hayan sido muy superiores. Es que nos han barrido", enfatizaba Senna. Más comedido, Cazorla consideraba que el Atlético ganó "porque era el que más lo necesitaba". "A fin de cuentas, le seguimos sacando dos puntos, ¿no?", apostillaba.

Fue una cita para los creyentes y los incrédulos. "Habrá sido el segundo gol de cabeza que he conseguido en mi carrera", meditaba Antonio López. Más que en su protagonismo en el tanto que dio la vuelta al marcador a falta de ocho minutos, el lateral quiso recalcar que "nadie se dio por vencido, incluso cuando perdíamos por 0-2. Con el apoyo de todos, se ha conseguido. El equipo tuvo infinidad de ocasiones, ¡pero ahí estaba Diego López!". "Cuando te toca asistir a una actuación tan espectacular, lo único que puedes hacer es aferrarte a la fe", le secundaba Raúl García. "Y a que el equipo ya esté asimilando mis conceptos", observó Abel.

Poco dado a las algaradas, seco y duro ante los micrófonos como el clima de su Toledo, el relevista de Javier Aguirre dibujó por fin una sonrisa. "Es que, con los palos que nos han dado, hemos sumado siete puntos en el Everest del calendario. Los que querían enterrarnos ahora querrán subirse al carro", alardeaban sus ayudantes.

"Estoy satisfecho de estos cuatro partidos porque merecimos ganar al Madrid y fue injusto perder ante el Sevilla. Hemos pasado esta fase tan complicada con un sobresaliente. A partir de ahora, tenemos que mantener esta línea", valoró el técnico. Todo eran buenas noticias para Abel, que, por primera vez en mes y medio, valoró bien el estado físico del equipo: "Hemos mantenido el ritmo alto durante los 90 minutos. Se va acercando a lo que yo quiero". La principal, más allá del resultado, el guiño tardío de Forlán a su suplencia en Oporto: "Lo había hablado con el entrenador. No hay ningún problema". "Siempre pienso en el bien del equipo y en la prensa se dijeron muchas tonterías", abundó, molesto, Raúl García. "Había que pasar página y lo hicimos", apuntó Antonio López.

"Merecimos ganar a un rival directo como el Villarreal. Quizás mi acierto, nada más que nos marcaran el segundo gol, fue decisivo. Nos valió para recobrar el temperamento", prosiguió su discurso Forlán, que ya cuenta 19 goles en el campeonato. "Tuvimos un traspié, pero, si no nos llegan a hacer el 1-2 tan rápidamente, habría sido otra cosa. La expulsión de Javi Venta cambió el encuentro", le dio la razón Pellegrini.

"Trabajando, siempre llegan las oportunidades y, por fin, tuvimos la suerte de nuestro lado. Pero sólo se te arrima si te la curras", opinó Simão. "Aunque no quiero que desde ahora hasta el final de la Liga salgamos a cada partido como si fueran una final. El exceso de presión no es bueno", casi rogó después de una semana "complicada". "No tenemos por qué conjurarnos. Tenemos que seguir así y pensar que los demás equipos de arriba tienen que enfrentarse entre sí", se despidió Raúl García.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 16 de marzo de 2009