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EU busca cerrar una etapa de crisis con el relevo de Marcos por Sanz

Esquerra Unida del País Valencià (EUPV) espera cerrar este fin de semana una etapa de crisis interna y retroceso electoral para relanzar su proyecto "con más fuerza y ganas de luchar", según pidió ayer la coordinadora general, Glòria Marcos, a los delegados de la décima asamblea de la coalición. Marcos será relevada hoy, tras seis años en el cargo, por la secretaria general del Partit Comunista del País Valencià, Marga Sanz, que encabeza la única candidatura.

Marcos dio cuenta ayer del informe de gestión, en el que calificó el trabajo de EUPV desde la última asamblea de "aceptable", y reivindicó que la coalición "es la izquierda alternativa", con un "espacio propio" que debe fortalecer. "Si hemos tenido algún problema, yo soy la única responsable", afirmó Marcos en referencia al enfrentamiento de EUPV con la dirección federal encabezada por Gaspar Llamazares por las listas a las pasadas elecciones generales, y el posterior conflicto de Compromís en las Cortes, que ha acabado con EUPV fuera del grupo parlamentario.

En ese sentido, Marcos denunció la "estrategia de ruptura" de los críticos con su dirección, que han lanzado Iniciativa del Poble Valencià y mantienen en las Cortes el pacto con el Bloc. A la formación nacionalista la acusó de "deslealtad manifiesta" y de "colaboradora necesaria para intentar desestabilizar a EUPV". No hubo autocrítica en el análisis de Marcos. "Hemos afrontado una crisis política de enormes consecuencias que marcará los próximos años", zanjó Marcos, que cosechó el aplauso de los cerca de 300 delegados en pie al final de su discurso.

Marga Sanz asumió este balance "con sus luces y sombras". Según Sanz, la nueva dirección reflejará "la pluralidad de EUPV" y apostará por "fortalecer y ampliar su peso", así como por la "refundación" de IU con Cayo Lara al frente. Sanz ocupará el escaño de las Cortes que dejará Marcos en septiembre. EUPV quiere centrar sus esfuerzos en la defensa del empleo, de los servicios públicos y un cambio de modelo económico ante la crisis. Las intervenciones en el cónclave rechazaron tanto las recetas del Gobierno socialista como la gestión del PP valenciano, ahora envuelto en la investigación de una trama de corrupción que "toca el corazón institucional y orgánico" del partido de Francisco Camps.

Para "satisfacción" de Marcos, la asamblea aprobó el informe de gestión con el 90,2% de los votos -221 a favor, 19 abstenciones y cinco en contra-.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 8 de marzo de 2009