Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra
Necrológica:

Rafael Sempere, un gran acuarelista valenciano

Perteneció a una generación de médicos artistas

Determinadas profesiones se prestan a compatibilizarlas con otras. Hay una determinada generación de facultativos médicos que en sus ratos libres cultivan las bellas artes, y en especial la pintura. Uno de estos ejemplos es el del artista valenciano Rafael Sempere, considerado uno de los mejores acuarelistas españoles, quien falleció el pasado domingo, 22 de febrero, en su domicilio de Valencia, a los 80 años.

Ayer, en el cementerio de la capital del Turia, fue incinerado tras celebrarse un funeral religioso. "Era un magnífico acuarelista y también un gran ilustrador de novelas y cuentos", recordaba Adrián Espí Valdés, historiador y crítico de arte, que le conoció en su estudio.

Rafael Sempere obtuvo la medalla de oro de la Asociación de Pintores y Escultores de España, el galardón más importante en esta modalidad de pintura. El artista nació en la localidad alicantina de Tibi en 1928, pero su vida transcurrió en Valencia, donde estudió Medicina y se doctoró en Cirugía. Trabajó en el departamento de Anestesiología y Reanimación del hospital Clínico de Valencia hasta su jubilación. En su faceta de médico atendió, estando de guardia en el Clínico, a un coronel del Estado Mayor del Ejército que había sufrido en Valencia un atentado de los GRAPO, según recuerda Sempere en uno de sus libros de memorias.

Pero su dedicación profesional a la medicina no le impidió ser un prestigioso acuarelista y dibujante, miembro de Pont de Fusta. En este grupo de artistas estaban también Fermín Alegre o Alfonso Alamar, y debe su nombre al puente de madera que la riada de Valencia de 1957 se llevó por delante y que comunicaba el centro de la ciudad con la estación de trenes eléctricos. El crítico Adrián Espí, miembro de la Academia de San Carlos y un especialista en pintura alicantina, destacaba ayer el "sentido claro y limpio" de su acuarela con un trazado fino, así como sus "colores vivos y muy logrados". Rafael Sempere admiraba a José Segrelles, del que se consideraba discípulo.

Durante toda su trayectoria recibió numerosos galardones y reconocimientos nacionales e internacionales, entre los que destaca la Medalla de la Agrupación de Acuarelistas de Cataluña, el Premio Iberia de acuarela o el primer premio José Segrelles de Albaida. Hace un par de años, la Diputación de Valencia publicó el libro Sempere. La forja de un acuarelista, escrito por el periodista Francisco Agramunt.

Y, para completar esta polifacética vida, a la medicina y la pintura añadía además otra afición y dedicación: la literatura. Sempere es autor del libro Imágenes de la memoria recuperada. Recuerdos de un médico rural, en el que rememoraba su trayectoria profesional como médico de pueblo en diversas localidades valencianas. Rafael Sempere es un claro ejemplo de esa extinta generación de médicos, artistas y escritores.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 24 de febrero de 2009