Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra
DENTRO DE CARTEL | Elecciones 1-M

Paz Antón, músico en excedencia

"Yo venía de un mundo muy distinto, y a veces cuesta amoldarse a un mundo tan cartesiano y reglamentado como el de la actividad parlamentaria". Son las palabras de un político diferente a la mayoría. Xosé Ramón Paz Antón (O Porriño, 1957) cumple su primera legislatura como parlamentario del BNG después de una fecunda trayectoria como músico, con el grupo folk Na Lúa, que la delirante web en castellano del parlamento sigue traduciendo como "en la luna". Paz Antón, Quico para los amigos, grabó nueve discos con este grupo, con el que dio conciertos por todo el mundo a lo largo de 25 años de trayectoria.

Pero su prolífica actividad creativa abarca muchos otros ámbitos: es un pintor de cierto éxito, acostumbra a vender todo lo que expone, aunque confiesa no "tocar un pincel desde 2004"; un diseñador gráfico siempre dispuesto a colaborar con las asociaciones que lo reclamen; y últimamente, un escritor muy preocupado en la memoria histórica.

Desde los 17 años trabaja en su gran obra: musicar a Manuel Antonio

"Creo que el Parlamento tiene que estar compuesto por gente de todo tipo. Yo me siento artista, pero siempre mantuve una actividad política", explica este diputado, que estuvo tres legislaturas como concejal del BNG en O Porriño. "Quico es discreto, inquieto, que siempre aporta ideas interesantes, y una persona con una cultura por encima de la media" , confiesa su amiga la cantante Uxía, para la que compuso varios temas, igual que para otros históricos como Pilocha o Xosé Manuel Eirís. Para Uxía la entrada de Paz Antón en el Parlamento supuso "ganar un buen parlamentario y perder un gran músico".

A este político con alma de músico le ha tocado vivir de cerca una de las grandes polémicas del parlamento en esta legislatura: la interpretación del himno galego en versión flamenca que hicieron los músicos Cuchús Pimentel y Delio Domínguez. "Como experimento está bien, pero no era el día ni el lugar para hacerlo. A los andaluces no se les ocurriría meter en el Parlamento una banda de gaitas a tocar el himno andaluz", explica Paz Antón, que subraya "el respeto por la libertad de crear y por la trayectoria de estos músicos". Absorbido por la actividad parlamentaria y por sus obligaciones como presidente de la comisión de Industria y Energía y la comisión de Emigración, el porriñés añora el impulso creativo, que ocupa ahora escribiendo en las "horas muertas", explica este autodidacta que cursó estudios de Historia y acaba de publicar su primer libro sobre la represión franquista, O Porriño 1936 (Edicións A Nosa Terra).

En la pasada legislatura, Paz Antón llegó al Parlamento tras ir de número 4 por Pontevedra. Ahora va de número 6. Las encuestas dan al BNG un máximo de 5 representantes en esta provincia, así que su futuro como parlamentario parece tener fecha de caducidad, aunque él prefiere confiar en "las expectavivas de crecimiento". Si cesa su actividad parlamentaria, no le faltarán ocupaciones. En mayo verá la luz su segundo libro, un estudio sobre la tradición musical, y ya ha empezado a preparar el tercero. Volverá a las exposiciones, y continuará trabajando en la gran obra que compone desde los 17 años: musicar el poemario De Catro a Catro de Manuel Antonio. Mientras, algunos de sus compañeros esperan ansiosos su vuelta a Na Lúa, y que el grupo pueda recuperar su actividad. Aunque renovase como diputado, Paz Antón tiene claro que ser político es algo eventual: "Soy músico. Ser parlamentario o ser alcalde no es una profesión, es un cargo que uno desempeña circunstancialmente, algo pasajero. Más bien soy un músico en excedencia".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 23 de febrero de 2009