Elecciones 1-M | La campaña

"Era obligado, un derecho democrático"

Expertos en comunicación política dan su opinión sobre la ausencia de debate en estas elecciones gallegas.

- Manuel Campo Vidal, presidente de la Academia de Televisión: "Es una pena, hubiera estado bien ver uno o tres encuentros de los candidatos en televisión. Siento que no recuperemos el ritmo de los debates que parecía haberse marcado en el 93, primero con el González-Aznar; luego con el Fraga-Sánchez Presedo y después, ya en el año 94, con el Chaves-Arenas. Han pasado 15 años y ahí seguimos, debatiendo sobre el debate en cada campaña. Lo que se puede deducir del caso gallego es que es más difícil organizar un cara a cara con tres grandes partidos que con dos. Y eso que la gente quiere debates. Esto está claro, porque el primer Zapatero-Rajoy que moderé en las pasadas generales fue seguido por 13 millones de telespectadores. Y el segundo, por 12 millones".

- Xosé Luis Barreiro Rivas, profesor de Ciencias Políticas: "Los debates están tan formalizados y pactados que pierden todo interés. Tampoco hay auténtica demanda, ni van al fondo de la cuestión. El espectador no acude a ellos como un elemento de información, sino, más bien, por diversión. No vi que hubiera muchas ganas de hacerlo por parte de ninguno y sí de atribuir al otro el que no se haga. El debate a tres perjudicaría al PP y no tiene lógica, ya que son dos los que se disputan la presidencia. No me sorprendió el resultado final del rebumbio y, tal como se hacen las cosas, no perdemos nada".

- Margarita Ledo, cineasta y académica de la lengua gallega: "Los que no quieren los debates no es por sus contenidos, sino por temor a traicionar los contenidos de la campaña. Feijóo ha tenido una razón profundamente ideológica, no cree en la Galicia plural y no quiere dar cancha a su expresión. Era un debate obligado, un derecho democrático de los votantes que no admite que puedas segmentar con quién puedes ir. El PP prefiere la política de puerta a puerta y de puertas adentro, y en eso se aleja de la práctica europea, con programas que se dejan ver. Es una ocasión perdida que debería dar un giro a la campaña porque la confrontación en un acto tan masivo e intenso es insustituible".

- Fermín Bouza, catedrático de Sociología: "Es una torpeza, un error tremendo de Feijóo. Un buen político aprovecha toda ocasión, cualquier oportunidad, para transmitir su mensaje. Además, el que está en inferioridad de condiciones en una confrontación de este tipo se gana la simpatía del público, y puede valerse de la fuerza del contrario, como los judokas. Todo lo que veo en esta campaña me parece espantoso. Hay lemas horrorosos, como ése de Agora non podemos parar. Todos ellos lo están haciendo mal, aunque la derecha está movilizando a más gente. Es un aburrimiento. Y no se puede descartar que sigan hablando del debate que no celebraron de aquí a las elecciones".

* Este artículo apareció en la edición impresa del jueves, 19 de febrero de 2009.