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Reportaje:

El plan Messi

El Barça dosifica el esfuerzo del argentino midiendo sus minutos cada tres partidos

El Barcelona cuida a Leo Messi. El cuerpo técnico dosifica con esmero el esfuerzo del argentino, asesorado por los diseñadores de la preparación física, para evitar que se fatigue el músculo y sufra lesiones. Desde el comienzo de Liga, sólo en una ocasión el delantero ha jugado tres partidos seguidos enteros. El curso del jugador se agrupa claramente en ciclos de tres partidos. Y haciendo un zoom a estos microciclos se observa cómo el esfuerzo se ha reducido a medida que la temporada avanzaba: si durante los primeros tres partidos jugó 212 minutos -venía de los Juegos Olímpicos- a medida que avanzaba el calendario se han ido reduciendo los esfuerzos. "Simplemente, tratamos de que los jugadores estén frescos", asume Tito Vilanova, el segundo de Guardiola. "Se trata de cuidar a Messi para que esté contento y juegue feliz", ha dicho reiteradamente el técnico.

En función de ello, el cuerpo técnico combina un plan de ejercicios general para la plantilla y diseños de trabajo individuales para cada jugador. Así, si alguien tiene mal el tobillo, se trabaja el tobillo; si alguien acumula muchos minutos, se le da descanso. Incluso, como en el caso de Valdés en los partidos de Copa, para que se desconecte mentalmente. El programa de Messi pretende incrementar sus cualidades -una potencia elástica enorme- y reservar tiempos recuperatorios más prolongados que la mayoría de sus compañeros, siempre en base a no estresar a su musculatura y hasta el punto de que Messi no realiza estiramientos concéntricos, sino que fomenten el recorrido de las articulaciones con trabajo excéntrico. En algunos ejercicios, Messi, que trabaja duro en el gimnasio, hace menos repeticiones y prolonga los intervalos de descanso, confirman fuentes del equipo de trabajo de Guardiola. "La sensación es que estamos muy cuidados", reconoce Xavi.

Los preparadores físicos han aprovechado los resultados de los datos acumulados en temporadas anteriores y obran en consecuencia. "Tenemos ciertos parámetros de referencia", aseveran. En base a ellos, tratan de no llegar nunca al límite. Por ejemplo, en el tiempo de juego acumulado. Su voz sirve de alarma y a diferencia de cursos anteriores, Guardiola les escucha y lo aplica en el trabajo y lo tiene en cuenta a la hora de elegir equipo titular. Rijkaard no lo hacía.

Por lo que concierne a Messi, los cuidados específicos incluyen la compañía permanente del fisioterapeuta Juanjo Brau cuando se concentra con Argentina. Así ocurrió en Marsella, donde jugó por vez primeras a las órdenes de Maradona. Acabado el partido contra Francia (marcó el segundo gol de su selección), Messi reconoció que todavía no ha alcanzado con la albiceleste el nivel que tiene con el Barça. Jugó 90 minutos, por lo que no sería extraño que no saliera como titular en el Ruiz de Lopera. "A veces es mejor sacarlos 35 minutos de refresco que cuando el rival está cansado". Los datos le avalan. Ha decidido hasta cinco partidos en el último cuarto de hora.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 13 de febrero de 2009