Análisis:DESDE EL PARQUÉ | MercadosAnálisis
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Los inversores evitan cualquier riesgo

Los inversores españoles mostraron ayer su escasa predisposición a asumir riesgos imprevistos, cuando el mercado está viviendo una situación en la que lo que sobra es, precisamente, el factor riesgo.

Al cruce de declaraciones entre banca y Gobierno se ha unido el recurso al mercado por parte de Gas Natural para financiar parte de la compra de Unión Fenosa, una operación que, cuando menos, se califica de "muy cara" en las conversaciones de los habituales del parqué.

Algunos rumores, desmentidos por la compañía, sobre la capacidad de Iberdrola para mantener los beneficios previstos también vinieron a enturbiar la sesión, con lo que el Ibex 35 llegó a perder el 3,37% coincidiendo con la apertura a la baja de la Bolsa de Nueva York.

Una reacción positiva en aquel mercado favoreció la recuperación parcial de los valores bancarios, que, al menos, consiguieron maquillar el resultado de la sesión. Al cierre, el Ibex 35 consiguió mantenerse por encima de los 8.400 puntos al ceder sólo el 0,65%.

Esta aparente "resistencia a la baja" del índice selectivo español continúa configurando un suelo en el que algunos analistas ven la posibilidad del inicio del tan esperado movimiento lateral. De llegar a formarse, ese movimiento lateral no garantizaría más que una fase de estabilidad dentro de la tendencia bajista, aunque nadie descarta que la volatilidad siga presente durante la duración del proceso.

El mantenimiento de los tipos de interés por parte del BCE formaba parte del programa previsto, al igual que la posibilidad, reiterada por su presidente, de que haya un nuevo recorte en la reunión de marzo ante el deterioro de la actividad económica y una vez descartada la inflación como un peligro inminente.

Uno de los aspectos que llaman la atención de algunos observadores en los últimos días es la constante alusión, por parte de algunos empresarios, a la atractiva rentabilidad por dividendo de las acciones de sus compañías. También algunos analistas ven en esa rentabilidad un elemento a tener en cuenta para aguantar el parón del mercado y no tener el dinero inactivo, pero los inversores no terminan de decidirse a ser accionistas, es decir, no parecen convencidos de cambiar sus plazos de actuación.

* Este artículo apareció en la edición impresa del jueves, 05 de febrero de 2009.

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