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Crónica:Ida de los cuartos de final de la Copa del Rey

Keita somete a un Betis desganado

El Mallorca viajará a Sevilla con una ventaja mínima

"Tiraría la Copa si me aseguraran la permanencia", dijo Gregorio Manzano en la víspera del partido. "Pero una cosa no quita la otra", matizó después el técnico del Mallorca, un equipo que se debate por la salvación en la cola de Primera. Aún así, la alineación inicial del Mallorca cantaba. Nunes, Martí y Arango, tres puntales en defensa, centro del campo y ataque, se quedaron en el banquillo. En el horizonte, el partido del domingo ante el Valencia y una realidad acuciante: los seis puntos que, por el momento, separan al equipo balear de la salvación.

Enfrente, el técnico del Betis, Paco Chaparro, dio la espalda al gol relegando a Sergio García a la suplencia y confiando únicamente en la llegada de Emaná desde la segunda línea. El resultado fue que Xisco se quedó más solo que la una.

MALLORCA 1- BETIS 0

Mallorca: Aouate; Scaloni, Ramis (Nunes, m. 45), Navarro, Corrales; Varela, Alberto, Cléber Santana, Castro (Martí, m. 79); Webó (Arango, m. 63) y Keita. No utilizados: Javi Seral, Trejo.

Betis: Ricardo; Ilic, Juanito, Melli, Monzón; Arzu (Mehmet Aurelio, m. 64), Rivera; Damià (Sergio García, m. 62), Emaná (Diego Segura, m. 76), Juanma y Xisco. No utilizados: Casto, Rivas.

Árbitro: Álvarez Izquierdo. Mostró la tarjeta amarilla a Varela, Webó

Gol: 1-0. M. 65. Keita bate a Ricardo con un disparo raso.

Unos 7.500 espectadores en el Ono Estadi.

Así las cosas, tras un arranque engañoso, la primera parte transcurrió entre las idas y venidas de dos equipos poco convencidos de sus posibilidades y muy conscientes de que aún queda por disputar la vuelta en el Ruis de Lopera. Comprensible en el Betis, que asumió la responsabilidad de jugarse el pase a semifinales en casa. Sorprendente y un punto decepcionante en el Mallorca, un club enamorado de la Copa que, no obstante, ahora mismo no está para alardes de ninguna clase.

Se iba camino de un decepcionante empate, lo que obligó a los entrenadores a sacudir, por fin, las alineaciones. Manzano llamó a Arango. Chaparro echó más leña al fuego con Mehmet Aurelio y Sergio García. Al minuto de este baile de cambios, el balón caía en las botas del guineano Alhassane Keita, que se escurrió entre los dos centrales para batir a Ricardo con un balón cruzado. El delantero se reivindicó como un jugador copero por excelencia: con cuatro tantos es el máximo goleador del torneo y, por el momento, está siendo decisivo en la trayectoria del Mallorca en la presente edición.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 23 de enero de 2009