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Texto con interpretación sobre una persona, que incluye declaraciones

Mikel de Epalza, arabista, tradujo el Corán al catalán

Fue un defensor de las relaciones de España con el Magreb

Desaparece un hombre sabio, erudito, de aquellos que destilan humanidad y resultan entrañables. Mikel de Epalza (Pau, 1938), arabista y traductor del Corán al catalán, falleció ayer en Alicante a los 70 años tras meses de espera después de haber sufrido un desafortunado accidente de tráfico en mayo pasado.

De Epalza, catedrático de Estudios Árabes e Islámicos de la Universidad de Alicante, era un experto en islamología, pero además era un especialista internacional en mudéjares y moriscos, además de ser un gran defensor de las relaciones bilaterales entre los países europeos del Mediterráneo y del Magreb.

En 2003 recibió el Premio Nacional de Traducción por la edición de L'Alcorà, la primera traducción completa al catalán del Corán, y un año antes se le concedió el Premio Ciudad de Barcelona, entre otros muchos galardones y reconocimientos públicos. El funeral de Mikel de Epalza se celebrará hoy domingo a la una de la tarde en el Tanatorio de Sant Joan d'Alacant, y posteriormente será incinerado.

Impartió clases en las universidades de Barcelona, Lyon, Orán o Alicante

De Epalza recordaba, en una entrevista concedida a EL PAÍS con motivo de su último gran trabajo, L'Alcorà, que para una lectura conveniente y adecuada del Corán se requiere "tiempo, lentitud y distancia". Del libro sagrado de los musulmanes destacaba su carácter "sapiencial, de reflexión, meditación, recuerdo, historia y exhortación profética". La traducción de esta obra de 1.400 páginas se complementa con cinco estudios de teoría de la traducción.

Pero además de traductor, fue un excelente profesor universitario que por donde iba impartiendo clases creaba escuela. Durante su dilatada carrera desempeñó su labor docente en las universidades de Lyon, Túnez, Argel, Orán, Barcelona, la Universidad Autónoma de Madrid y, desde 1978, en la Universidad de Alicante, donde impartió su última lección magistral, meses antes de sufrir el percance que acabó con su vida.

Luis Bernabé, catedrático de Estudios Árabes en Alicante, destacaba ayer conmocionado la "enorme humanidad y curiosidad científica" que demostró a lo largo de su vida. De Epalza era un gran defensor de las relaciones hispano-magrebíes y del "entendimiento entre oriente y occidente". El rector de la Universidad de Alicante, Ignacio Jiménez Raneda, recordaba al arabista como un "ejemplo de sabio renacentista, con una vasta cultura y un carácter entrañable", además de ser un intelectual reconocido "por todo el mundo, es una gran pérdida para la Universidad de Alicante", destacó.

La obra de Mikel de Epalza todavía aportará otra novedad póstuma, ya que está prevista para el próximo año la edición de un libro sobre la herencia de los moriscos españoles en Túnez. Se tratará de la última aportación de un gran arabista, su último testimonio.

Mikel de Epalza, en 2001.
Mikel de Epalza, en 2001.CARLES RIBAS

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