Reportaje:

Pacto por la emoción

Fuxan os Ventos exprime en su retorno el repertorio de una generación

Lo dijo Tareixa Novo después de A Costureira: "Hace hoy 36 años que nacía Fuxan Os Ventos, en el festival de As San Lucas de Mondoñedo". El pedazo de historia que invocaba la cantante, el pasado sábado en Santiago, se fue inflamando a medida que avanzaban los 29 temas de Terra de Soños, el espectáculo de Fuxan os Ventos en su retorno a los escenarios. Además de la nostalgia, el regreso al pasado tuvo algo de reparación histórica. La misma banda que triunfaba en romerías, teleclubes y tabernas, aquí y en la emigración, protagonizó un verdadero reencontro nacional en el Auditorio de Galicia. Para todos los públicos: tropa de línea y tropa ligera, cargos dirigentes -Anxo Quintana estuvo allí- y luchadores por libre de la época anterior a la normalización lingüística.

Ancares, con Mercedes Peón y Pepe Ferreirós (Milladoiro) a la gaita, introdujo las primeras muescas de emoción. Las apoyaturas del vídeo, concebidas por Lara Bacelo para Nonsi Servizos Culturais, enseñaron el rostro de Manuel María (uno de los poetas más musicados del país) y a Manuela da Carrioza o Darío Xohán Cabana hablando de los "tiempos heroicos", e introdujeron planos sobre diferentes realidades de la imposición idiomática.

'Cantiga de Berce'

"Todo lo que queda por hacer", en palabras de Carme Vázquez para la Cantiga de Berce: "Durme, meu neno, durme, niste colo, que esta terra de escravos non ten odio". "Ten séculos de espranza, agardada, que pón hoxe nos fillos que amamanta". Aquí ya hubo lágrimas. De los hijos, hoy convertidos en padres.

La revisión de los registros del grupo, de las panxoliñas a la canción protesta, fue enhebrada por Xosé Lois Romero (Nova Galega de Danza), que coordinó el trabajo de los músicos de apoyo. Nueve artistas, desde el clarinetista Benxamín Otero (Linho do Cuco) o el guitarrista Guille Fernández (Berrogüetto, Espido) al percusionista Roi Adrio o el cuarteto de cuerda Saiva Nova. "Éstos ya fueron a escuelas de música", bromeaba un paisano de la edad de Moncho Díaz.

El diálogo intergeneracional se fue completando con el pase de invitados. Además de los ya citados, y con las ausencias de Mini y Mero, en A Quenlla desde 1984, las voces de Guadi Galego, Uxía Senlle o Xabier Díaz, y las intervenciones de Rodrigo Romaní, la cantante Sabela o el pianista y acordeonista Miguel Lustres convirtieron Terra de Soños, que saldrá en CD-DVD, además de emitirse por TVG, en una ceremonia de dignificación de la música gallega. Popular, para más señas, y de orientación folk.

El público se abrasó las manos con piezas populares como O estraperlo, O carro, A Carolina, O afiadore o As pachocas, referentes de un mundo rural en extinción, si bien las emociones más tangibles retornaron con las canciones melancólicas del compromiso. Desde el Iste vaise de Rosalía a Muller, con la vieja letra de Marica Campo en boca de Antón Castro: "Xa poden falar en Madrid con palabras ben fermosas / que nunca, nunca, nos han pagar a nosa fame de outrora".

Después de varios amagos, Fuxan os Ventos llamó a todo el mundo para cantar Sementeira, el estándar de Luis Álvarez Pousa y Mini. La fiesta retrospectiva terminó con el auditorio puesto en pie, entonando con alegría el "loguiño de crarear".

* Este artículo apareció en la edición impresa del domingo, 19 de octubre de 2008.

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