EXTRA EXTREMADURA

Granadilla, al son de 'Resistiré'

Pedro Almodóvar rodó escenas de 'Átame' en este pueblo fantasma que marca una ruta por el norte de Cáceres entre monasterios y puentes romanos

Esta ruta, que puede hacerse en un día, propone la visita a tres lugares situados entre Las Hurdes y el Valle del Ambroz, en el entorno del pantano de Gabriel y Galán, en la hermosa, variada y sorprendente franja norte cacereña. Recalaremos en Abadía, Granadilla y Cáparra, donde veremos ruinas de distinto sabor, con esa alma que sólo se desprende de sitios que, pese a estar deshabitados, laten con el pulso de los hombres que vivieron en ellos.

Un paisaje de dehesa y olivares nos desvía de la N-630 -o de la A-66-, y nos conduce a Abadía. A la entrada del pueblo, a la derecha y un poco retirado, se encuentra el palacio de Sotofermoso de los Duques de Alba, de nombre absolutamente evocador. Sobre lo que había sido una fortaleza árabe, monjes cistercienses levantaron un monasterio que fue abrazado posteriormente por el palacio. Tuvo en los Siglos de Oro unos jardines espléndidos con mucho de capricho nobiliario, adornados con gran cantidad de estatuas y fuentes. Aún se conservaban en el siglo XIX, y hasta no hace mucho podíamos pasear entre los restos de su belleza saltando alguna que otra tapia, pero ese patrimonio ha debido de ir a parar a otras posesiones de la familia.

El palacio, que fue hospedería y lugar de solaz de reyes y poetas como Garcilaso y Lope de Vega, sólo se abre al público un día a la semana (ahora los lunes por la mañana; en el ayuntamiento de Abadía se facilita la información: 927 48 42 52), y únicamente se puede acceder al claustro mudéjar; aun así, merece la pena.

Por un bosque de pinos

Desde Abadía nos dirigiremos a Granadilla, deteniéndonos a la salida del pueblo para ver las ruinas del Convento de la Bien Parada, del siglo XVI; aunque hoy es una inmensa y triste cuadra, fue en su tiempo Facultad de Teología y Música. Enfilamos ya hacia Ganadilla por una carretera transitable pero muy traicionera (hay casi tantos baches como asfalto) que transcurre por un gran bosque de pinos, reserva nacional de caza (¡ojo con los mapas, porque Granadilla es un pueblo fantasma y en muchos no aparece más que un camino que se corta en la nada). Si vais atentos podéis ver ciervos o, con más facilidad, grupos de ciervas, y si esperáis a la noche, sobre todo si ha llovido el día anterior, podréis escuchar la berrea en los alrededores del pantano.

Después de unos 30 kilómetros nos encontramos con el extraño milagro de Granadilla, villa amurallada de origen medieval cuyos habitantes fueron desalojados en los años 50 y 60 porque iban a hundirla bajo las aguas del embalse. Se anegaron sus tierras, pero no sus casas: el pueblo quedó intacto coronando una península. Durante años hemos visitado sus ruinas, enigmáticas y siempre solitarias. En los ochenta fue incluido en el programa de pueblos abandonados, que lo ha ido resucitando con esmero. Por cierto, ¿recuerdan Átame, de Pedro Almodóvar? Es éste el escenario del final de la película. Son inolvidables las imágenes en las que Antonio Banderas y Victoria Abril se despiden del pueblo cantando Resistiré, del Dúo Dinámico. Tal vez Almodóvar eligió esa canción porque vio en Granadilla a un magnífico superviviente.

La Villa y su entorno bien valen un viaje (¡no sin antes consultar los horarios de visita!).

Terminamos el circuito en Cáparra, ciudad romana de la antigua Lusitania. De ella conocíamos su espléndido arco tetrápilo; el resto de la ciudad, que ha vivido sepultada, ha sido excavada y sacada a la luz. Sus ruinas, con la ayuda del Centro de interpretación, permiten recrear perfectamente lo que fue este enclave que hizo de la Vía de la Plata una de sus calles principales.

La antigua calzada

Estas indicaciones son sólo un brevísimo y acelerado resumen. Hay muchos otros parajes en los alrededores llenos de interés. Estamos continuamente junto a la Vía de la Plata: informaos para dar con fragmentos de la antiquísima calzada, con puentes romanos y medievales, y con otros pueblos que visitar en las cercanías: Aldeanueva del Camino, Guijo de Granadilla...

El campo invita a comer junto al pantano o a la sombra de una encina. Más Extremadura.

Más propuestas e información práctica en la Guía de Extremadura de EL VIAJERO

Granadilla, villa amurallada medieval desalojada en los años cincuenta por la anegación de sus tierras por un pantano.
Granadilla, villa amurallada medieval desalojada en los años cincuenta por la anegación de sus tierras por un pantano.GONZALO AZUMENDI

GUÍA

Información

» Mancomunidad Trasierra-Tierras de Granadilla (www.tierrasdegranadilla.org).

» Centro de interpretación El Pantano (927 43 94 76).

» Granadilla (927 48 61 45). El pueblo se puede visitar de martes a domingo, de 10.00 a 13.00 y de 16.00 a 20.00.

» Centro de interpretación de Cáparra (927 01 79 76). Abre de martes a sábado, de 10.00 a 14.00 y de 16.00 a 19.00; domingos, de 10.00 a 14.00.

» Oficina de Turismo de Hervás (927 47 36 18; www.hervas.com).

* Este artículo apareció en la edición impresa del sábado, 04 de octubre de 2008.

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