Entrevista:gente corriente | ARTURO J. SOTARRIZ. LADRÓN | el tiovivo

"SOY NORMAL, GRACIAS A DIOS"

Arturo J. Sotarriz es ladrón "de los de toda la vida", según su definición. Viste camiseta de rayas horizontales, gasta antifaz negro y está algo rechoncho. "La falta de ejercicio", comenta palpándose la tripa. Es un ladrón español.

-¿Lo proclama usted con orgullo?

-Sí. Ladrón español. Lo puedo decir bien alto, porque no estigmatizo a nadie. Soy hombre, blanco, sano, entre 35 y 45 años, heterosexual... y ladrón. Si fuera negro, estigmatizaría a los negros, si joven, a los jóvenes, si enfermo, a los discapacitados, si viejo, a los jubilados, si homosexual, a los homosexuales, si mujer, a las mujeres, si ateo, a los ateos. Pero no. Soy normal, gracias a Dios. Un español normal. Ni siquiera soy muy bajito ni muy alto. Soy normal. Me gustó mucho cuando oí a un político decir: me dirijo a las personas normales.

-Mariano Rajoy.

-Puede ser. No me fijo en la política, pero ese día pensé: ya era hora de que alguien se acordara de la gente como yo, que no es ni de esto ni de lo otro. Los normales.

-No es tan normal robar.

-¿Usted cree? Quizá sea excepcional el robo artesanal, al que nos dedicamos ya pocas personas. Pero ladrones hay a patadas, hombre. ¿Acaso no lee usted los periódicos?

-¿Qué le parece a usted que algunos políticos identifiquen inmigración y delincuencia?

-Pues muy mal, porque al final no va a poder uno ir por la vida diciendo: soy ladrón. Hay un desprestigio del robo artesanal en beneficio del pelotazo urbanístico, el tráfico de drogas a gran escala o la estafa bursátil. Mucha gente piensa que robar a poquitos es de pobretones.

-¿Por qué se dedica usted al robo?

-Son cosas que no te planteas racionalmente. Mi abuelo fue ladrón, mi padre fue ladrón...

-¿Su hijo será ladrón?

-Banquero. A él le va más lo del consejo de administración.

-Ah, verá los toros desde el otro lado de la barrera.

-¿Usted cree?

La cita ha sido en la terraza de una cafetería del centro. Arturo J. Sotarriz despliega sobre la mesa su trabajo de la mañana: tres carteras y dos bolsos. En total: 500 euros. "A 100 euros de media", sonríe. Ha sido una mañana afortunada. Lo habitual es quedarse en menos de la mitad. "¡Menudo chollo si sacara todas las mañanas 500 euros! Qué va. El oficio de ladrón tiene muchos altibajos. Hoy estás arriba, mañana abajo, a veces en la cárcel. Es la vida del ladrón de siempre".

-¿Nota usted la crisis?

-No. Podría decir que sí, para criticar al Gobierno, como hacen todos, pero la verdad es que no. Hombre, es verdad que si hay más paro y más pobreza, lógicamente habrá más gente que se dedique a lo mío, habrá más competencia. Pero son ladrones ocasionales, son otro mercado. El robo artesanal, el asalto meticuloso a un domicilio, el hurto sutil de carteras y bolsos... Eso es muy estable. En eso estamos los de siempre. Somos gente muy normal.

MATT

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