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Reportaje:EUROCOPA 2008 | España, campeona 44 años después

Xavi, un coloso

La conexión entre el volante y Torres resultó determinante

La pareja Xavi-Torres culminó el plan perfecto de Luis. La selección española cuadró tan bien el partido y, por extensión, el torneo que ni siquiera echó en falta al pichichi Villa (4 goles). Una vez que la alineación estaba cantada, el técnico acertó con los cambios ante la desesperación de Alemania. España no se conformó con el gol del Niño Torres, sino que fue a por el segundo con un despliegue físico y técnico imparable. Únicamente le faltó precisión para engordar un marcador que mereció por mejor juego y ocasiones. La selección de Luis supo sobreponerse a un arranque intimidador de Alemania y gobernó el encuentro sin interrupción. Pese a que Löw cambió de delanteros, Alemania nunca encontró el camino del gol. Xavi, santo y seña del equipo español, se coronó con una actuación espectacular frente a Ballack. España se llevó todos los trofeos posibles ante la selección más competitiva, ya que Alemania es tres veces campeona mundial y europea.

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- Casillas. Tuvo que intervenir más que nunca, especialmente en los balones cruzados, y respondió bien con los puños. Al comienzo se precipitó con saques de portería en largo para después serenar al equipo. Gobernó su área con autoridad y categoría, calidades decisivas para afrontar al temible juego aéreo de los alemanes.

- Sergio Ramos. Errático al inicio, sobre todo en una cesión a Klose, se corrigió con el tiempo y atacó con determinación. Alternó errores con aciertos desde un intervencionismo constante en los dos campos. Lehmann rechazó un cabezazo suyo a bocajarro a la salida de una falta. Acabó con un tono físico excelente.

- Puyol. Ayudó especialmente a Ramos en la cobertura de la banda derecha. Al principio, se comió un regate de Ballack y después se equivocó en un rechace para defender después con un buen despliegue físico e intimidación. Vital en la defensa aérea e inexpugnable ante los arietes.

- Marchena. Le costó coger el sitio cuando la media española era demasiado permeable. Se anticipó muy bien después y volvió a ser el dueño de la zona defensiva central. Bien colocado, físicamente fuerte y sin concesiones, incluso salió con la pelota para jugar cerca de Senna. Agresivo, completó un muy buen torneo sin hacer ruido, desde una excelente sobriedad.

- Capdevila. Apoyó en el ataque, en la línea de los primeros partidos, y ayudó a perforar el flanco derecho alemán. A cambio, cedió en un par de entradas de Schweinsteiger. Al final, achicó, como todos, con autoridad.

- Iniesta. Volcado a la izquierda, atacó estupendamente y propició constantes situaciones de superioridad. Excelente en las aperturas y en los pases interiores, únicamente le faltó regate para culminar una actuación sobresaliente. Frings le sacó un remate de gol debajo de la portería y no acertó después frente al portero en un tiro sencillo.

- Senna. Omnipresente durante todo el campeonato y también en la final. Las pasó canutas al comienzo del partido, en el primer cuarto, por la falta de ayudas de los demás medios. Apretaba Alemania, con Ballack presente en la defensa y el ataque, y rompía en la medular. A la que cogió el sitio, sin embargo, incluso tiró la línea de pase y enganchó con Xavi. Tuvo la oportunidad de sentenciar el partido en un despliegue espléndido. Recuperó la pelota con reiteración, no la perdió y guardó el sitio de forma excelente

- Xavi. Sensacional. El mejor del partido con diferencia. Tuvo temple para gobernar y su pase fue delicioso a la hora de oxigenar el campo en la defensa y vertical en el ataque. Tiene un pase interior excelente. Buscó y conectó con Torres una y otra vez y le puso la pelota del gol de la misma manera que supo cortar la jerarquía alemana con una acción técnica disuasoria al cuarto de hora. España fue un retrato del juego fluido que siempre propone Xavi.

- Silva. Menos activo y determinante que en actuaciones anteriores desde la banda derecha. Participó más en el cuerpo a cuerpo que en el juego de entrelíneas y de combinación. Fue sustituido después de un roce provocador con Podolski que pudo costarle la expulsión.

- Cesc. Le costó entrar en juego. Progresó con el tiempo y a la media hora ya ejercía como trescuartista desequilibrante con su toque, pase y capacidad para generar espacios en cancha ajena. Le volvió a superar después la presión alemana y fue el centrocampista sustituido antes que Xavi e Iniesta como en anteriores encuentros.

- Torres. Excelente. Todos sus movimientos fueron terminales. Rompió a los centrales alemanes por velocidad y también con sus quiebros secos. Porfió por el balón en la adversidad, tiró desmarques y se ganó el espacio con facilidad para el remate. El gol fue un resumen de su calidad: salida, control y definición. Le ganó la espalda a los centrales, superó con el cuerpo y en carrera a Lahm y cruzó sobre la salida de Lehmann. Aunque el pase de Xavi era bueno, la jugada fue mérito del delantero.

- Xabi Alonso. Agarró bien el partido en un momento de incertidumbre porque espabilaba Alemania. Aunque le costó encontrar la línea de pase por la carga del contrario, acabó por domar la contienda con sentido común. Mezcló bien con Senna y facilitó el despliegue de los volantes en la cancha alemana.

- Cazorla. Le dio aire al equipo por la banda derecha con sus gestos técnicos y su juego refrescante. El suyo es un juego virtuoso y valiente. Todas sus intervenciones tuvieron sentido. Ninguna fue insustancial, circunstancia vital para ganar terreno en el campo del equipo alemán, que no encontraba la manera de percutir en el ataque. Ha tenido un papel de revulsivo en un torneo en el que Luis ha utilizado 14-15 jugadores como máximo.

- Güiza. Funcionó bien como jugador de equipo. Le puso un balón de gol a Senna, que no llegó por muy poco, y forzó una salida polémica de Lehmann. El portero le dio con la mano sin que se pudiera precisar si era dentro o fuera del área. El árbitro, en definitiva, no pitó nada. El delantero del Mallorca explotó los espacios desde las bandas y atacó bien por el centro.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 30 de junio de 2008