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Reportaje:EUROCOPA 2008 | Suiza-Turquía

Revancha entre perdedores

Después de sus derrotas iniciales, suizos y turcos recuerdan sus cuentas pendientes tras su enfrentamiento a golpes en 2005

Suiza y Turquía se encuentran hoy (20.45, Cuatro y Digital +) en un duelo de perdedores que evoca una de las trifulcas más recordadas de los últimos tiempos. Ocurrió el 16 de noviembre de 2005 en Estambul durante la eliminatoria de repesca para el Mundial de Alemania 2006. Los suizos defendían una ventaja de dos goles del partido de ida, en Berna, y salieron vencedores en la vuelta por el valor doble de los goles después de que los turcos se impusieran por 4-2. Acabado el partido, varios futbolistas suizos fueron agredidos en el túnel de vestuarios por policías, agentes de seguridad y jugadores turcos. Así, al menos, figura en las denuncias cursadas a la policía. Turquía no sólo relativizó los incidentes, sino que implicó a personas vinculadas a la expedición suiza, que estuvo retenida dos horas y tuvo que irse al hotel en el que se alojaba con custodia policial.

La sanción de la FIFA obligaba a Turquía a disputar los próximos seis partidos a una distancia mínima de 500 kilómetros de su frontera. Los futbolistas Alpay y Emre fueron igualmente sancionados con seis partidos y Serkan Balci con dos. Y Mehmet Özdile, ayudante del seleccionador turco, fue suspendido por 12 meses. Suiza también recibió su castigo a través del jugador Huggel y del fisioterapeuta, Stephan Meyer, penalizados con dos encuentros. La pena fue posteriormente rebajada a la mitad en el caso de la clausura del estadio turco -tres partidos en campo neutral y a puerta cerrada- mientras Emre y Huggel se quedaban seis encuentros sin jugar con sus selecciones.

El recuerdo de la repesca mundialista todavía se mantiene vivo en Suiza y, consecuentemente, se prevé una jornada muy tensa entre los aficionados: la hinchada turca ya dejó sentir especialmente su presencia en el encuentro del sábado ante Portugal en Ginebra. El comité organizador ha designado al eslovaco Lubos Michel como colegiado. Michel, que ya dirigió la final de la Liga de Campeones entre el Manchester United y el Chelsea, está considerado como uno de los tres mejores árbitros del torneo y fue, además, quien asumió el partido de ida entre suizos y turcos en 2005, circunstancia que alimenta el conflicto.

La derrota, hoy, significa despedirse del torneo, posibilidad que atormenta especialmente a los suizos, batidos en la inauguración por los checos en un encuentro en el que la mayoría de los factores jugó en su contra: la lesión de su capitán, Frei, baja definitiva; el arbitraje y la situación del seleccionador, Kuhn, cuya esposa está hospitalizada por un ataque de epilepsia. La novedad del equipo será Hakan Yakin, un futbolista de ascendencia turca.

A Turquía le va la continuidad y el honor tras su mal partido contra Portugal. A Fatih Terim le llueven las críticas y deberá recomponer el equipo desde la defensa, la zona más vulnerable, presidida por dos centrales anacrónicos. Aunque épica, la actuación de Servet Cetin ante Portugal resultó grotesca porque no supo medir ninguna de sus entradas y se protegió su maltrecha pierna izquierda con una rodillera propia de un jugador de baloncesto. Servet reflejó de algún modo que Turquía continúa lejos del fútbol moderno.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 11 de junio de 2008