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Necrológica:En memoria de Francisco Ynduráin

Un investigador científico que siempre buscó la excelencia

Ayer nos despertamos con la triste noticia del fallecimiento en Madrid del profesor Francisco José Ynduráin Muñoz, catedrático de Física Teórica de la Universidad Autónoma de Madrid (UAM), a los 67 años. Paco, como le llamábamos sus amigos, colegas y conocidos de todas partes del mundo, había nacido en Benavente (Zamora) en 1940. Tenía una personalidad excepcional. Entre sus rasgos destacaba una vitalidad contagiosa que impregnaba de entusiasmo todas sus actividades profesionales y humanas.

Gracias a ello, fue capaz de formar -en tiempos difíciles para la investigación en España- un grupo de investigación en física de partículas que no sólo fue el germen del actual Departamento de Física Teórica de la Universidad Autónoma de Madrid (UAM), sino que, además, ha influido en muchos otros científicos y centros de investigación en España.

Esa persistencia en la consecución de sus objetivos iba unida a una gran integridad en la defensa de sus ideas y opiniones, a veces algo radicales, y en la búsqueda de la excelencia científica de todas sus actividades. Su principal motivación era la ciencia de calidad. Los que compartimos trabajo con él sabemos cómo disfrutaba "haciendo física".

Cuando, a mediados de los setenta, el antiguo departamento de física de la UAM, creado y dirigido por el profesor Nicolás Cabrera, se escindió en varios departamentos, Paco Ynduráin se hizo cargo de la dirección del recién constituido Departamento de Física Teórica, del que fue director. Ocupó varios cargos académicos de responsabilidad en periodos complicados. Nombrado decano de la Facultad de Ciencias de la UAM en 1975, dimitió por diferencias "difícilmente conciliables" con las autoridades académicas de la época. Fue asimismo vicerrector de Investigación de la UAM en el periodo 1978-1980.

Casi más importante fue su labor docente y, sobre todo, investigadora. Como miembro creador del Grupo Interuniversitario de Física Teórica (GIFT), fue uno de los primeros profesores que enseñaron física de partículas en la Universidad española antes de 1970. Algunos de sus antiguos alumnos son profesores universitarios y otros desempeñan cargos de responsabilidad en importantes centros de investigación.

Como investigador tuvo prestigio internacional, fue uno de los máximos expertos mundiales en Cromodinámica Cuántica (QCD), la teoría de la interacción fuerte de las partículas elementales, responsable de las fuerzas nucleares que permiten la existencia del núcleo atómico. Publicó unos 200 artículos en las revistas científicas de mayor impacto y el libro de referencia en universidades europeas The theory of quark and gluon interactions (La teoría de las interacciones del quark y el gluon), ya por su cuarta edición.

Su labor científica ha recibido distinciones honoríficas y premios. Era miembro fundador de la Sociedad Europea de Física y pertenecía al Comité de Política Científica del Laboratorio Europeo de Física de Partículas (CERN). Era asimismo académico numerario de la Real Academia de Ciencias y secretario del Instituto de España. En 2002 se le otorgó la medalla de oro de la Real Sociedad Española de Física.

En sus últimos años se interesó por la divulgación científica: publicó varios libros dirigidos a un público amplio y dio conferencias para "todos los públicos". Escribió para periódicos, como EL PAÍS, y revistas de información general, y colaboró en programas divulgativos de radio y televisión.

A pesar de su enfermedad, siguió impartiendo sus clases y continuando con su trabajo de investigación hasta casi el último momento. Sin duda perdemos una figura singular e insustituible, pero nos deja el legado de su trabajo y de su ejemplo.

Antonio González-Arroyo es catedrático de Física Teórica de la UAM y director del Instituto de Física Teórica (UAM / CSIC). José L. Sánchez Gómez es catedrático de Física Teórica y director del Departamento de Física Teórica de la UAM.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 7 de junio de 2008