PALEONTOLOGÍA

Hallado en Yemen el rastro de un 'rebaño' de dinosaurios

Hace unos 150 millones de años, un grupo de al menos 11 grandes dinosaurios herbívoros, saurópodos, dejaron sus huellas en una zona pantanosa costera convertida ahora en roca de la Península Arábiga. Eran animales de diferentes tamaños y, al parecer, caminaban todos a la misma velocidad. Seguramente era un rebaño. Esos rastros, descubiertos en la República de Yemen, cerca del pueblo de Madar, constituyen "un excelente ejemplo del comportamiento gregario de los saurópodos", afirman los científicos que han estudiado las huellas y que publican sus conclusiones en la revista científica en Internet Plos One. Además, han encontrado otro rastro de dinosaurio en la zona: las huellas solitarias de un gran ornitópodo. "No se habían encontrado hasta ahora rastros de dinosaurios en esta zona, que era un territorio en blanco en el mapa [mundial de los vestigios de esos animales del pasado]", ha comentado la paleontóloga Anne Schulp (Museo de Historia Natural de Maastricht), autora de la investigación junto con Nancy Stevens (Universidad de Ohio, EE UU) y Mohammed Al-Wosabi (Universidad de Sana, República del Yemen).

Los saurópodos eran dinosaurios grandes, de cuello largo, cabeza pequeña, patas gruesas y cola robusta. Vivieron en el Jurásico y el Cretácico.

La 'vaca del Mesozoico'

Fue un periodista de Yemen quién encontró el rastro del ornitópodo en Madar, en 2003. También este enorme animal era herbívoro, caminaba erguido sobre sus patas traseras y debió de ser tan corriente hace millones de años que los paleontólogos lo llaman a menudo la vaca del mesozoico, explica Plos One en un comunicado. Schulp, Stevens y Al-Wosabi estudiaron el hallazgo, interesante, entre otras cosas, porque se han descubierto poquísimos restos de dinosaurios en esa región del planeta. Posteriormente los científicos identificaron los rastros del rebaño de saurópodos.

Schulp, refiriéndose al rastro del ornitópodo, ha explicado que las huellas habían pasado desapercibidas en Madar porque estaban parcialmente enterradas y porque son tan grandes que no es extraño que pasen desapercibidas para el ojo no experto. "Ahora queremos averiguar qué dinosaurios vivieron aquí y cuándo, cómo cambió su distribución en el tiempo y por qué unas especies sustituyeron a otras", dice la investigadora.

Mientras tanto, el Servicio Geológico de Yemen ha tomado medidas para la protección de las huellas y para mejorar los accesos al lugar.

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