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Entrevista:RAFAEL NADAL | Triple campeón de Roland Garros y tenista 'número dos' del mundo

"He hecho cosas inimaginables"

Rafael Nadal (Manacor, Mallorca, 1986), el segundo mejor tenista del mundo, se repanchinga sobre un sofá blanco de último diseño y atiende a EL PAÍS en medio de un mes de locura, en el que defiende tres títulos y una final. Ayer venció a Feliciano López (6-4 y 6-3) en el torneo Godó y selló su victoria 100 en sus últimos 101 partidos sobre arcilla. En cuartos se enfrentará al argentino Juan Ignacio Chela.

Pregunta. Entre abril y mayo debe jugar cuatro torneos en cuatro semanas. ¿Demasiados?

Respuesta. Hay que tener una actitud positiva. ¿Después? No quiero pasar como el quejica, pero sí es verdad que la gente no está habituada a protestar cuando hay injusticias y yo considero que cuando las cosas se hacen mal hay que protestar. Casi todos tienen la misma opinión que yo, pero no hablan. A mí me gusta decir las cosas como las pienso. Lo que ha pasado este año con la temporada de tierra ha sido una injusticia para los torneos de Europa y los jugadores europeos.

"Esto es un trabajo como otro, un juego estúpido: pasar la bola sobre una red"

"No quiero ser el quejica, pero este año la temporada de tierra es una injusticia"

"Intento hacerlo todo, pero si atiendo a todo el mundo al final yo no vivo"

"La naturaleza te da unas cualidades. Todo el mundo trabaja, pero creo que uno nace"

P. Así que defiende los torneos sobre arcilla, su mejor superficie.

R. Lo que defiendo son los torneos europeos. Si en este caso es tierra, pues es tierra, pero si es rápida, pues lo mismo. Lo que no puede ser es que juguemos un mes en América dos torneos que encima luego se retrasan una semana por las eliminatorias del baloncesto universitario. No puede ser que hagan lo que quieran. Y no puede ser que en cuatro semanas tengamos tres de los cuatro torneos más importantes en Europa. Es una injusticia y la gente lo tiene que saber. Sobre todo, los de arriba tienen que reflexionar en qué están pensando. América es un mercado muy importante, pero Europa es el que ha mantenido el tenis arriba durante muchos años. Los torneos europeos se merecen un respeto.

P. Su calendario es agobiante. Los gurús del tenis dicen que la diferencia entre los mejores y el resto es la frescura mental.

R. Estoy totalmente de acuerdo. ¿Pero por qué están más descansados de cabeza? Porque también tienen una marcha más disponible. Es mi visión. Hay gente que siempre puede subir el nivel, y gente que está al límite de nivel. La mentalidad es lo más importante. Creer que puedes conseguirlo es básico. Hay mil partidos a cara o cruz. Yo juego contra mucha gente contra la que sé que puedo ganar o perder. Y que dependerá de quién esté más centrado en los puntos importantes.

P. ¿Recuerda quiénes son Antonio Pastorino y Marc Fornell?

R. Sí, gané mis primeros torneos Futures contra ellos.

P. ¿Y por qué usted ha llegado a la élite y ellos no?

R. Yo tenía 15 años. Ellos eran más mayores. No es una buena comparación. En general, supongo que todo el mundo trabaja mucho, pero al final la naturaleza le da unas cualidades a uno y otras a otro. Está claro que con el trabajo puedes desarrollar esas cualidades, pero sin ellas es difícil. Yo creo totalmente en el trabajo. Pero también creo que uno nace.

P. Hay que estar destinado a llegar a la élite.

R. Se puede llegar hasta un cierto nivel. Para pasar ese nivel, o naces para eso o no puedes llegar. Está claro. Es suerte. Es la vida. Es mi opinión. Para llegar a ser un top 100, con mucho trabajo, con ilusión, con dedicación, con un buen físico, lo puedes llegar a hacer. Para estar entre los 20 primeros... Es algo más.

P. Federer explica que a él le costó explotar más que a usted porque su arsenal es más variado.

R. Es totalmente cierto. Roger tiene todos los golpes y una facilidad mayor que yo. No hay ninguna duda. Cada uno tiene sus cualidades y él prácticamente las tiene todas.

P. De ahí que se piense que usted depende de su físico.

R. Que digan lo que quieran. Yo soy consciente de lo que soy, de lo que he conseguido y de por qué lo he conseguido. ¿Mi físico? No crea que si Federer está mal físicamente va a ganar, por muy buenos golpes que tenga. Al final tienes que llegar bien a la bola y pegarla. Aunque tengas mucha facilidad, como no llegues bien colocado la bola se irá fuera. Sí, necesito mi físico, pero la gente está muy equivocada si cree que estoy donde estoy gracias a mi físico y a que corro. Puedo nombrar a 100 jugadores que corren más que yo en el circuito.

P. ¿Le molesta que se le considere sólo un jugador de tierra?

R. No me preocupa. La gente que entiende de tenis, la que está aquí, ya sabe lo que hay. Es normal que la gente opine que soy mucho mejor en tierra, porque lo que he hecho en ella en los últimos tres años se ha salido de la normalidad. He hecho cosas inimaginables para mí y lo he repetido durante tres años, que es muchísimo. Pero la realidad es que en pista rápida soy de los tres, cuatro o cinco mejores del mundo. Se dice pista rápida... Y no es una superficie que sea desfavorable para mí. He jugado mil torneos buenos ahí como para pensar que lo es.

P. Cuentan que una vez su tío le pidió que reflexionara sobre el dinero que gana por pasar una pelota por encima de una red. ¿Ha pensado que lo que hace no es una cosa importantísima?

R. Mi tío nunca me ha hecho la reflexión del dinero. Me ha hecho la reflexión de que no me crea alguien especial por jugar al tenis. Es un trabajo igual que otro, un juego estúpido quieras o no: pasar la bola por encima de la red. No hay que creerse más que otro por hacer eso bien. Puedes ser bueno o muy bueno en esto, pero igual que el resto en todo lo demás.

P. De camino a esta entrevista le han pedido decenas de autógrafos. Todos le ríen las gracias, quieren tocarle, estar con usted.

R. Alrededor mío tengo suficiente gente que me tira hacia abajo. Y creo que el carácter mallorquín, la familia... Es difícil que levante los pies del suelo. Lo que pasa es que hay momentos en los que me canso y necesito mi espacio. Hay gente que no lo acaba de entender. Siempre que me piden autógrafos intento darlos. Intento hacer todo lo posible por la gente que se preocupa por mí: a la hora de dar entrevistas intento hacerlo, pero los periodistas a veces no se dan cuenta de que llevo un mes fuera, de que sólo estoy dos días en casa y de que también quiero ver a mi familia, a mis amigos, ir a jugar al golf... No tengo tiempo para todo. Si además tengo que atender a todas las entrevistas, al final yo no vivo. Algunos se enfadan. Intento hacerlo lo mejor posible.

P. ¿Encuentra su espacio?

R. Hay veces que es difícil. Te sientes mal por decir que no. Te dices 'éste va a pensar que antes le daba la entrevista y ahora no'. Es lo que tiende a pensar la gente. Antes sí y ahora no.

P. Así que cree que piensan que usted está crecido.

R. Sí. Pero es que antes tenía 16 años y a lo mejor tenía cinco entrevistas. Y ahora pues... 30.

P. ¿Esas obligaciones le han hecho madurar antes?

R. Está claro que tengo 21 años y seis en el circuito. De edad del circuito tengo 26 años. Pero me siento un chico normal y corriente de 21 años. ¿Madurar? Claro que he tenido que hacerlo. Convivo con gente mayor que yo. Y eso me hace ver la vida de otra manera, porque me dan una perspectiva distinta que si siempre estuviera con gente de mi edad. Pero me siento joven.

P. ¿Ha llegado a dudar?

R. He tenido las dudas de cada comienzo de año. Cuando termina el año, como paras un mes de competir, parece que empieza otra cosa nueva. ¿Presión? Sí. Claro que hay presión. Sobre todo cuando sientes que no estás jugando a tu mejor nivel. Yo hace una temporada que me veo otra vez jugando a un gran nivel. Y entonces la presión pasa a un segundo plano, ya no está ahí. Sé que si estoy jugando a mi mejor nivel lo lógico es que tarde o temprano acabe ganando.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 2 de mayo de 2008