Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra
Reportaje:Ciclismo

Camino de la disolución

Las desventuras del Astana de Contador, síntoma del caos de un deporte centenario

Atención, pregunta, ¿de qué deporte se trata que en enero quiere instalar su circo en Australia y California, en febrero en Suráfrica, en mayo en China y Rusia, en junio en el sur de Europa, en agosto en Alemania y en septiembre en Polonia; que no deja participar en uno de sus grandes eventos a uno de los mejores equipos, pero sí a uno de tercera división; que no dejará participar en el mejor al ganador del año anterior, pero sí a uno de la regional bretona; que se está montando calendarios paralelos para, en teoría, los mismos destinatarios?

En efecto, la pregunta era fácil, se trata del ciclismo, el deporte centenario que, olvidando de golpe todas sus referencias deportivas, todos los mensajes de claridad hacia la afición, confusa, camina firme y directamente hacia su disolución.

"Alberto sólo piensa en las carreras en que tiene seguro correr", dice Johan Bruyneel

"Lo único positivo de estar tan mal es que peor es imposible que estemos, así que de aquí, para arriba", dice, optimista, Paco Fernández, dirigente del equipo Caisse d'Épargne. "Sí, estamos peor que nunca", dice, pesimista, Johan Bruyneel, director del equipo Astana, "peor incluso que el año pasado, que es la última vez que dijimos que peor era imposible estar".

A Paco y a Bruyneel, y a todos los responsables de los equipos del ProTour, les presentó la Unión Ciclista Internacional (UCI), por boca de su ex presidente Hein Verbruggen, el ideólogo y promotor del ProTour, su gran plan de salvación económica. "El ciclismo históricamente ha quedado reducido a cuatro países. Así no hay futuro en un mundo globalizado", les dijo. "Hay que ir donde está el dinero, donde están los sponsors, donde está el futuro". Y mes a mes les desplegó su catálogo sobre un mapamundi. "Hasta en Guatemala y en Argentina hay posibilidades. Ahí está el futuro", les dijo. "Y el calendario que habéis seguido hasta ahora se convertirá en un calendario histórico".

"Ya", dice Eusebio Unzue, el director de Valverde y Pereiro, dos de los mejores ciclistas españoles, que entreoía sones de cantos de sirena en el discurso del encantador de serpientes holandés. "Pero nosotros necesitamos salir en televisión, y la televisión está en el Tour, en la Vuelta, en el Giro, en las carreras históricas...".

Las carreras históricas. Bruyneel, el director de Alberto Contador, ganador del último Tour, viajó ayer a la capital de Kazajstán, toma globalización, a la sede de su patrocinador, Astana. Iba a explicarles que como el Giro no les deja participar, como el Tour probablemente tampoco, tendrán que disputar un calendario alternativo. "Alberto ya ha asumido que sólo debe pensar en las carreras en que tiene segura su participación", dice Bruyneel. "En la Vuelta al País Vasco, en la Volta, en Romandía o en la Dauphiné Libéré".

"El criterio deportivo ya no tiene valor", dice Paco Fernández. "Los organizadores actúan por capricho, para demostrar que si quieren no siguen las reglas de la UCI. Los equipos somos su arma arrojadiza". El Astana es la víctima más notable de la lucha encarnizada por un magro botín económico entablada entre la UCI y los organizadores históricos. "Una semana después de ganar el Tour con Contador, una gran empresa de Estados Unidos estaba dispuesta a patrocinar al equipo: nos preguntó qué garantías teníamos de correr el Tour, le respondimos que ninguna. Perdimos al sponsor", dice Bruyneel, que ganó siete Tours con Lance Armstrong y es responsable de un entramado con 16 millones de presupuesto y 28 corredores. "En el contrato con Astana no está especificado que haya que correr el Tour, y con eso cuentan. Seguirán con nosotros. Y yo también seguiré, es un desafío personal. Pero los corredores serán los que más sufran".

Si con el Tour podía no contar Bruyneel lo que no esperaba era que el Giro pudiera pasarse de los servicios de su equipo: "Zomegnan, su director, me garantizó en octubre que podría participar en todas sus carreras, incluido el Giro, claro. Y me enteré por internet de que no nos seleccionaba... Le he llamado 30 veces y no me coge el teléfono".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 11 de febrero de 2008