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Reportaje:

La vanguardia de la vanguardia

Un grupo de autores transforma sus obras "electroartísticas" en MediaLab

¿Qué se le pasa por la cabeza a una persona que diseña gusanos de luz? ¿O al que quiere medir movimientos migratorios sobre un mapa, o el tráfico de Madrid en tres dimensiones? Los autores de las obras que se exponen y crean en el nuevo Medialab-Prado (calle de Alameda, 15) representan la vanguardia de la vanguardia, tan avanzados en sus investigaciones informáticas, artísticas y tecnológicas que todavía no se han inventado palabras para definirlos.

Después de trabajar durante cinco años en el Centro Cultural Conde Duque, la sede del MediaLab se trasladó en mayo del año pasado al Eje Prado-Recoletos, detrás del edificio del Futuro Caixa Fórum, donde continúan sus investigaciones interdisciplinares dentro de la "cultura digital" y las nuevas tecnologías. Muchos de sus proyectos tienen reflejo después en centros internacionales, como el Eyebeam de Nueva York, y otros centros españoles de similares características, como el Hangar de Barcelona, Laboral de Gijón y el Arteleku de San Sebastián.

Gusanos que siguen el dedo que pulsa la pantalla y ascienden por el que la tocaba

"Nuestra intención es crear un espacio para el debate y la creación relacionada con la sociedad de la información. Desarrollamos varias líneas de trabajo al año, a través de convocatorias internacionales, y los autores vienen aquí a proponer su proyecto y desarrollarlo en colaboración con técnicos y teóricos del propio MediaLab que lo hacen posible", explica el coordinador José Miguel Medrano.

De esta forma, el estadounidense Chris Sugrue llegó en mayo del año pasado a Madrid para participar en el taller "Interactivos'07: Magia y tecnología", consistente en diseñar programas informáticos que jugasen con el ilusionismo y la mente del espectador. Y su propuesta se tradujo en el inquietante Delicate Boundaries, un programa que se puede ver en el MediaLab hasta el 30 de junio, como pequeñas bacterias o gusanos digitales que siguen el dedo que pulsa la pantalla e incluso salen de esa pantalla y ascienden por el brazo de quien la tocaba. Otra instalación, titulada Unprepared Architecture, del alemán Julian Oliver y el canadiense Simona Jones, presenta un sencillo cubo de cartón pintado con cuadraros negros y blancos. Algo fácil de entender hasta que ese mismo cubo es filmado y proyectado, descubriendo que el dibujo codificado escondía el interior de una casa en tres dimensiones.

"Otro de los talleres que desarrollamos a lo largo del año es 'Visualizar', que consiste en hacer visibles datos o tablas estadísticas". Han llegado creadores de muchos países, como Canadá, Portugal, Alemania, Francia o Colombia. Algunos de los prototipos que se comienzan a crear en el MediaLab después son desarrollados por empresas o incluso museos de arte que apuestan por las creaciones digitales. Éste fue el caso de Augmented Sculpture, de Pablo Valbuena, que propone la transformación de elementos arquitectónicos a través de la sucesiva proyección de luz. Su proyecto, ahora denominado Entramado, ilumina la Plaza de Las Artes, donde se encuentra el MediaLab-Prado, todos los días de siete de la tarde a dos de la mañana.

Más información: MediaLab-Prado (Plaza de las Letras. Calle de Alameda, 5). Entrada libre. www.medialab-prado.es.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 26 de enero de 2008