Un detenido muere en el cuartel de la Guardia Civil en Alicante tras rechazar atención médica

Un hombre de 39 años, detenido tras un accidente de tráfico, fue hallado muerto ayer en los calabozos de la Guardia Civil de Guardamar del Segura (Alicante). La víctima, J. A. Q. J, natural de Madrid y afincado en Torrevieja, ingresó en los calabozos a la 1.40 de ayer arrestado por una condena de violencia doméstica. Al ingresar en la celda, presentaba rasguños en el cuello y en el brazo izquierdo, según el parte de los servicios de urgencias que lo atendieron en el lugar del accidente. El hombre, según la Comandancia de la Guardia Civil, desoyó el consejo de los médicos del Samur de ingresar en un centro hospitalario.

De acuerdo con la información facilitada por la Guardia Civil de Alicante, sobre la una de la madrugada de ayer, el hombre sufrió un accidente al salirse de la vía la motocicleta que conducía en una rotonda de la N-332, en el término de Guardamar. Al lugar se trasladó una unidad del Samur y una patrulla de la Guardia Civil de Tráfico. En el proceso de comprobación de la documentación, la Guardia Civil descubrió que el hombre tenía una orden de busca y captura. Los agentes lo arrestaron y lo llevaron al cuartel en ambulancia.

Una vez en el cuartel, los agentes le ofrecieron la posibilidad de otro reconocimiento médico, y de nuevo volvió a rechazarlo. A las ocho de la mañana fue hallado muerto por el guardia que iba a llevarle el desayuno. El hombre estaba reclinado sobre la pared de la celda y con la cabeza sobre el pecho. El cadáver ha sido trasladado al instituto anatómico de Alicante donde hoy se le practicará la autopsia.

La Guardia Civil ha informado de que la investigación preliminar practicada tras la muerte ha revelado que la víctima estaba en tratamiento porque sufría esporádicos desmayos como consecuencia de un accidente anterior. "Estaba citado en el Hospital de Torrevieja para la tarde del jueves y la mañana de hoy [por ayer, viernes]", señaló un portavoz del instituto armado, quien precisó que el hombre no comunicó ese dato ni a los agentes ni a los médicos del Samur.

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