Reportaje:Fútbol internacional

Los cisnes de Martínez

El Swansea galés, dirigido por un español, encabeza la Tercera División de Inglaterra

El Liberty Stadium, de Swansea, en el sur de Gales, se llenó el sábado para recibir al Leeds. Diecinueve mil espectadores asistieron en la ciudad de los cisnes a la victoria (3-2) que confirmó el liderato del cuadro en la League 1, la tercera competición profesional de Inglaterra. Suma 43 puntos en 21 partidos, cinco más que el Nottingham Forest, segundo con 22 encuentros disputados. Vuelan los cisnes galeses camino de un ascenso con acento español. La culpa de que a la sombra del Liverpool exista otro spanish team en las ligas inglesas es de Roberto Martínez, elegido al término de la pasada temporada manager del Swansea. En el verano se incorporó Orlandi, ex jugador del Barcelona B y el Alavés; Rangel, lateral derecho del Terrassa, y Bauzá, del Espanyol B, además de Iñaki Bergara, un clásico del futbol español, ex portero del Alavés, el Murcia y el Logroñés, entre otros muchos equipos.

"No conocía de nada a Roberto ni hablaba una palabra de inglés", cuenta Bergara, que rompió su contrato de entrenador de porteros con el Athletic tras la destitución de Javier Clemente y decidió dejar el fútbol. Reconoce que en el Swansea, que juega en Inglaterra por el bajo nivel de la Liga galesa, ha recuperado la ilusión. "Es nuestro mejor fichaje", afirma Roberto Martínez (Balaguer, 1973), a quien la ciudad le rinde pleitesía desde que, como jugador en el año 2003, lideró su salvación.

No hay decisión en el feudo de los cisnes que no pase por sus manos. Martínez maneja un presupuesto de 7,5 millones de libras (10,15 millones euros). "En España no se tiene ni idea del nivel que hay aquí. Dicen 'un segunda b' casi con desprecio. Y para nada. La estructura es superprofesional". Tan profesional que mueve un volumen de negocio que supera los 5 millones de libras (6,77 millones). "Aquí, con suerte, dinero, paciencia y coherencia, terminas en la Premier", avisa.

Precisamente para conseguir el ascenso a la Coca-Cola League, la vieja First Division, Martínez fichó a tres españoles el pasado verano: "Aportan otra cosa al vestuario. Una energía diferente además de calidad. A Bauzá le conocía de la selección y, siguiendo a Orlandi, descubrió a Rangel, por quien pagaron 15.000 euros. "Es espectacular. Acabará en la Premier. Andrea y Guillem tienen una calidad impresionante, pero a los delanteros les cuesta más adaptarse al juego directo", explica. Bien lo sabe.

En 1995, Martínez era un centrocampista dinámico, casi un media punta, que jugaba en el filial del Zaragoza con Isidro Díaz y Jesús Seba. Dave Whelan les invitó a viajar a Wigan a conocer el equipo que se acababa de comprar. Propietario de la cadena de tiendas de ropa deportiva JJB, Whelan es "un tipo con apuros económicos", según bromea Martínez, cuya empresa edificó el nuevo estadio del Wigan, y posee 600 tiendas esparcidas por el Reino Unido, residencia en Mallorca y en las Barbados. Whelan buscó calidad y fichó a los tres amigos, como les conoció el futbol británico. Díaz cumplió las dos temporadas. Seba se cansó de ser suplente y a los seis meses regresó al Zaragoza .

Martínez nunca volvió y ya es historia del futbol inglés aunque sólo sea por ser el primer español que marcó un gol en la FA Cup. Tras cumplir contrato con el Wigan, renunció a fichar por el Sheffield y renovó. Ganó un playoff de ascenso y la Copa Johnston's en Wembley ante 60.000 personas. En 2005, en un programa de la BBC, los socios del Wigan le escogieron como mejor jugador de la historia del club. Tres años antes, por respeto al Wigan, había fichado por el Motherwell, escocés: "No quería enfrentarme a mi equipo", explica Martínez. Aunque el nuevo contrato era de tres años, sólo jugó 16 partidos: "El club quebró, pero conocí a mi esposa", sonríe. En 2003 le contrató el Walsall, pero a los seis partidos le llamaron de Swansea.

"Iban últimos de la última categoría profesional y si bajaban, desaparecía la estructura del club. En 19 partidos sacamos tantos puntos que habríamos ganado el título. Nos jugamos la vida en el último partido", recuerda emocionado en su despacho. "Vinieron seguidores incluso de Moscú, 3.000 aficionados del Swansea siguieron el partido desde fuera del campo. Ganamos al Hull y levantamos el vuelo", dice orgulloso. Después de jugar 122 partidos en el Swansea, fichó por el Chester. El pasado mes de febrero, el Swansea pagó 40.000 libras (54.241 euros) para comprar su ficha. De hecho, tiene licencia de entrenador-jugador, pero desde febrero sabe que no volverá al campo. "Iba camino de Swindon para jugar de mediapunta y al día siguiente cogí al Swansea". Hasta hoy. Vuelan los cisnes al sur de Galés y Martínez lleva las riendas.

Roberto Martínez.
Roberto Martínez.
Bauzá intenta disparar entre varios rivales.
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