La nómina de las fundaciones públicas se triplica en cuatro años

Los gastos de personal han pasado de 7,9 a 23,3 millones

Las fundaciones públicas de la Generalitat Valenciana, que gestionan fondos procedentes muy mayoritariamente de las arcas autonómicas, se han multiplicado en los últimos años. En paralelo, se ha multiplicado el número de empleados que cobran, en definitiva, del erario público y cuya contratación escapa a cualquier control. Cuando el PP llegó a la Generalitat en 1995 apenas había tres fundaciones públicas. El informe de la Sindicatura de Comptes registra 33 fundaciones en 2006.

La Fundación Palau de les Arts tiene la plantilla más amplia

Y el número sigue creciendo. Como la nómina. En 2003, las 15 fundaciones públicas registradas declaraban gastos de personal de 7,9 millones de euros. En 2006, las 33 fundaciones públicas declaran 23,3 millones, tres veces más.

El informe de la Sindicatura correspondiente a 2006 apenas entra en detalles sobre la gestión de cinco fundaciones, pero los datos generales de todas las entidades públicas sin ánimo de lucro revelan que Palau de les Arts Fundación de la Comunidad Valenciana, con unos gastos de personal de 5,2 millones, tiene la plantilla más amplia. La fundación Luz de las Imágenes ocupa el segundo lugar con un presupuesto de 2,6 millones de euros en 2006.

Es imposible acceder a los datos exactos sobre número de empleados de cada una de las fundaciones públicas. La oposición parlamentaria ha reiterado denuncias en torno a la opacidad en la gestión de esas entidades. Incluso cuando las aportaciones de la Generalitat no superan el 50% del presupuesto, como en el caso de la Fundació del Voluntariat i la Solidaritat (Fundar). CC OO ha denunciado que varios empleados de Fundar trabajan, en realidad, al servicio de dos consejerías del gobierno autonómico. El PP ha rechazado varias solicitudes de comparecencia en las Cortes de Esther Fonfría, directora de Fundar, para explicar el caso. El argumento siempre ha sido el mismo: Fundar no es una fundación pública.

La Sindicatura de Comptes solo empezó a fiscalizar las fundaciones públicas en 2003. Su proliferación y el creciente volumen de fondos públicos que gestionaban las entidades sin ánimo de lucro aconsejaron su supervisión. En 2006, las 33 fundaciones públicas de la Generalitat recibieron subvenciones por un total de 60 millones de euros. Los gastos de personal superan, por tanto, el 30% de la subvención pública.

El órgano fiscalizador apunta varias deficiencias. En concreto, revela que la Fundación Agua y Progreso nunca formalizó el contrato de la campaña de publicidad Claro como el agua que aboga por el trasvase del Ebro y ataca a las desaladoras.

* Este artículo apareció en la edición impresa del sábado, 29 de diciembre de 2007.

Lo más visto en...

Top 50