Necrológica:
Perfil
Texto con interpretación sobre una persona, que incluye declaraciones

Frank Morgan: el último discípulo de Charlie Parker

El saxofonista, que pasó media vida preso, fue homenajeado en San Sebastián

Se pasó media vida entre rejas y la otra media luchando contra el mono. Frank Morgan, de 73 años, era un superviviente: el último (o el penúltimo) saxofonista parkeriano en ejercicio. Morgan falleció el pasado 14 de diciembre en su domicilio de Minneapolis mientras dormía. Una muerte inesperadamente dulce, impropia de quien caminó por el lado salvaje de la existencia.

Se pasó media vida entre rejas y la otra media luchando contra el mono. Frank Morgan, de 73 años, era un superviviente: el último (o el penúltimo) saxofonista parkeriano en ejercicio. Morgan falleció el pasado 14 de diciembre en su domicilio de Minneapolis mientras dormía. Una muerte inesperadamente dulce, impropia de quien caminó por el lado salvaje de la existencia.

Saxofonista desde muy tierna edad, Morgan fue todo un niño prodigio. Con sólo 15 años recibió el llamado a filas por parte del mismísimo Duke Ellington; si no terminó en la orquesta del pianista fue porque su padre, el guitarrista Stanley Morgan, no se lo permitió.

A los 17 años descubrió la música de Charlie Parker: "Escuché a Bird y todo cambió para mí". Morgan no sólo se convirtió en el protegido del genio del bebop. También adoptó, por decisión propia, sus peores hábitos: "Hice todo lo posible por ser un yonqui mejor que Charlie Parker".

Llevaba ya dos años enganchado cuando grabó su primer disco como líder, Gene Norman presents Frank Morgan, acompañado por la sección rítmica de la orquesta de Machito. Meses más tarde, estrenó celda en un penal de Los Ángeles. Morgan permanecería tras las rejas, en diferentes instituciones, durante tres décadas: "En San Quintín tuve la mejor banda de mi vida, junto Art Pepper. Tocábamos los sábados por la noche en lo que llamaban el Warden's Tour. La gente venía sólo para escucharnos", recordaba.

En el año 1985 reapareció como una leyenda surgida de la tumba y limpio de polvo y paja, hasta donde ello era posible. Desde entonces, y hasta su fallecimiento, grabó un total de 16 álbumes: "Ahora voy a los estudios con la única idea de hacer cosas hermosas. Antes sólo iba para ver qué podía robar".

En el año 1995, el Festival de Jazz de San Sebastián le tributó un homenaje al conjunto de su carrera. Desafiando el consejo de los médicos -se le había diagnosticado un cáncer de colon-, en noviembre de este año realizó una última extensa gira europea, con parada en Santa Cruz de Tenerife. Su vida inspiró uno de los mayores éxitos del off Broadway en el año 1987, Prision-Made Tuxedos.

Frank Morgan.
Frank Morgan.

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