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Entrevista:GUY ROUX | Entrenador del Auxerre durante 45 años

"El fútbol sin pasión no tiene sentido"

El pasado 25 de agosto, después de la quinta jornada de la Liga francesa, Guy Roux, entonces entrenador del Lens, puso punto final a su carrera. De sus 68 años, 45 los pasó ininterrumpidamente en el banquillo del Auxerre. Más de 2.000 encuentros en el mismo equipo le convierten en un caso único. Aunque no ganó muchos títulos, su capacidad para descubrir talentos es incomparable. Muchos jugaron en la Liga española, como Blanc, Danjou, Saïb, Dutruel, Rabarivony, Martins y Sissoko. Ya jubilado, con un buen dinero ahorrado, aprende ahora a vivir alejado de los banquillos.

Pregunta. ¿Es posible que haga un breve balance tras una carrera tan dilatada?

Respuesta. Estoy bastante orgulloso. Empecé a los 22 años. No tardé en darme cuenta de que no tenía talento suficiente para ser un jugador profesional, pero avisé a mis compañeros: 'Llegaré a ser un entrenador famoso'. El Auxerre estaba en las divisiones inferiores y prometí que acabaríamos en la Primera División. Mis amigos pensaban que estaba loco. Tardamos 20 años, pero subimos a Primera.

P. ¿Algún secreto habrá para estar tanto tiempo ejerciendo de entrenador?

R. La pasión y las ganas de aprender. El fútbol sin pasión no tiene sentido. ¿Sabe que hice durante el Mundial de España 1982? Cogí el coche y recorrí el país de punta a punta, un partido tras otro. Más de 10.000 kilometros en un mes. Para ver y descubrir cosas. Durante los 46 últimos años, sólo paré de entrenar por culpa de la mili, que hice en Alemania, y cuando sufrí un problema cardiaco. Bueno, tampoco es exacto porque durante la mili entrené al equipo del cuartel.

P. Cuando sufrió el ataque de corazón, sólo descanso tres meses. ¿Eso es normal?

R. No lo sé, pero me faltaba el trabajo para salir adelante. Mi vida era ésa. Y si dejé el Lens es porque ya no sentía lo mismo. No tenía el espíritu y la motivación para sacar lo mejor de mis jugadores. Preferí jubilarme.

P. Si cada maestrillo tiene su librillo, el suyo debe de ser una enciclopedia...

R A mi modo de ver, el fútbol es algo muy sencillo. Siempre jugué con un 4-3-3 con un marcaje individual. Sólo al final cambié por la zona, pero aún con un poco de marca individual sobre los atacantes. Mi programa de entrenamiento siempre ha sido el mismo: cada martes, footing en el bosque; juegos tácticos los dos días antes del partido; concentración la noche antes, yo solo con mis jugadores -el fisioterapeuta y el médico se pasaban por la noche y, como mi ayudante, dormían en su casa-, y la pretemporada, en las montañas de Suiza, donde se respira aire puro. Fácil.

P. ¿Ha cambiado mucho la profesión de entrenador?

R. El mayor cambio está en la comunicación. Un entrenador ya no puede hablar como el siglo pasado, sino que cada intervención ante los medios debe ser muy medida. Es preferible ser políticamente correcto a decir las cosas como son. Lo que no cambió es el poder de los presidentes frente a sus técnicos; a la que se pierden tres partidos, echan al entrenador.

P. ¿Cuáles han sido sus referentes?

R. Albert Batteux, que entrenaba el Reims, y Rinus Michels; pasé dos semanas en el Barça cuando Michels entrenaba al equipo. También Hennes Weisweiler por mi querencia por la escuela alemana. Hoy me gusta José Mourinho; es un tipo muy listo. Y no me olvido de Johan Cruyff: su Barça era un equipo agradable para la vista.

P. ¿Y el Barça de Rijkaard?

R. Juega de manera sencilla, inteligente, con muchos movimientos y al ataque. Resulta un placer cuando juega con los mejores futbolistas. Así ocurría también con el Madrid de Zidane. Aunque, si debo quedarme con uno que haya jugado la Liga española, ése es Di Stéfano. El día que le descubrí me quedé sentado delante del televisor de una tienda de electrodomésticos de Auxerre. De los de ahora me gusta Raúl por su entusiasmo. Es constante, como Maldini. También Puyol es un defensor admirable.

P. ¿Y Ronaldinho?

R. Debutó en la Liga con el París Saint Germain en el campo del Auxerre. Vendimos todas las entradas ese día. Resulta un placer verle jugar. Pero, para mí, el mejor del mundo es Eto'o. Tiene técnica, físico... Es sutil, rápido, potente. Es el único por el que pagaría para verle jugar. ¿Messi? Es todavía una promesa, la mejor del fútbol actual. Está al 75-80% de sus posibilidades. Si es humilde, será el mejor de todos en uno o dos años.

P. ¿Y el mejor jugador que usted ha entrenado?

R. Laurent Blanc, un líder natural, y Eric Cantona, un genio. Eric tenía su carácter y a veces no era fácil vivir con él, pero era honrado y leal. Y es un hombre que tiene la cualidad de los grandes: el agradecimiento.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 10 de diciembre de 2007