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Reportaje:

Último obstáculo para Rienda

Tras la 'triada', la esquiadora española debe superar una degeneración de cartílagos

María José Rienda sufre una degeneración de los cartílagos. La española que más pruebas ha conquistado en la Copa del Mundo de esquí alpino padece una afección llamada condromalasia, cuyo origen es el trabajo físico intensivo que ha debido hacer para recuperarse de la rotura de los ligamentos y el menisco de la rodilla derecha que sufrió el año pasado. Rienda lleva un año fuera de las pistas. Pretendía regresar a la competición el pasado octubre, pero el dolor se lo impidió. Ayer reconoció que deberá esperar más tiempo para reaparecer.

"Los resultados han sido excelentes", anunció ayer la federación española de deportes de invierno, tras los exámenes a los que fue sometida Rienda en Estados Unidos. "Rienda se ha recuperado de la triada", decía. Sin embargo, la esquiadora, de 32 años, tiene ahora que hacer frente a una vieja lesión que se le ha reproducido por la sobrecarga de entrenamientos. La impaciencia por volver a competir cuanto antes le ha provocado la condromalasia que, en sus propias palabras, se traduce "en un dolor intenso" cuando esquía en grandes pendientes, afirma en su página web.

"En el momento en que salte y no exista dolor, podré volver", dice la granadina

Hace ya más de un año que Rienda sufrió la lesión que la inhabilitó. Ahora, por fin aparecían las buenas noticias. A la mejor esquiadora española se le daba de alta. La temible triada -rotura de ligamento lateral interno, el cruzado anterior y el menisco- era sólo un mal recuerdo. Los nuevos tejidos que le implantaron en la rodilla a la esquiadora granadina respondían. Ayer mismo, el doctor Richard Steadman, el especialista estadounidense que ha seguido su recuperación, confirmaba los buenos presagios. Rienda viajó a una clínica en Vail (Colorado) para someter a su articulación a un test de esfuerzo. Prueba superada. Pero todavía queda un peldaño por subir.

Fue en una concentración en Argentina, el pasado septiembre, cuando a la esquiadora se le manifestó esta nueva lesión. "El problema ahora es de la rótula. El doctor me ha dicho que lo que hay que hacer es controlar el dolor e ir poco a poco", afirmó. Y es que Rienda, que ha participado en cuatro Juegos Olímpicos, estaba ya inmersa en una intensa pretemporada para reaparecer en la Copa del Mundo y recuperar las buenas sensaciones de la temporada 2005-06, la mejor de su carrera, con cuatro victorias en el gigante. Quiso llegar a tiempo para la primera prueba de esta campaña, el gigante de Soelden, en Austria, el 27 de octubre. Pero era demasiado pronto. Su rodilla no estaba todavía en condiciones. Después se fijó el gigante de Panorama (Canadá). Tampoco era el momento.

Con este nuevo contratiempo, Rienda no se plantea una fecha. No quiere oír hablar de plazos. "Lo primero es recuperarme perfectamente para, luego, poder rendir bien", comentaba la esquiadora nada más conocer los resultados a la salida de la clínica estadounidense. "Estoy muy contenta y muy tranquila, porque hemos confirmado que se ha conseguido el principal objetivo, que era el de recuperarme de la triada", aseguró. "El paso siguiente es hacer una buena preparación física. En el momento en que salte y no exista dolor ni la rodilla se hinche, podré volver".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 8 de diciembre de 2007