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IU sabrá hoy quién es su candidato a las generales

Gaspar Llamazares o Marga Sanz. El dilema se resuelve esta tarde: las sacas de Correos serán vaciadas, los sobres abiertos y la incógnita sobre el futuro más inmediato de Izquierda Unida, despejada. Las primarias de IU parar elegir al candidato a las elecciones generales culminan hoy con el recuento de las papeletas, que ayer ascendían a 21.300 (el 37% del censo oficial de militantes) y que han ido llegando, por correo, a lo largo de tres semanas.

Las sacas se abrirán a las diez de la mañana en presencia de un notario. A continuación habrá que ir extrayendo de cada sobre otro sobre: el de voto. Éstos serán depositados en cinco urnas, y sólo después se iniciará el recuento de las papeletas ante los ocho representantes de la comisión electoral: tres de cada candidatura y dos de la dirección de IU. El proceso durará horas: está previsto que sobre las siete de la tarde se dé a conocer el resultado.

El entorno de Gaspar Llamazares, actual coordinador general y candidato propuesto por la dirección, daba ayer rienda suelta a su euforia al saber que la militancia andaluza, "la más fiel al PCE" y por tanto a la candidata Marga Sanz, ha tenido una participación muy baja. "Sólo ha votado un 24% del censo de Andalucía. Con ese dato, estamos seguros de haber ganado estas primarias", afirmaba un dirigente afín a Llamazares.

"Anguita, sin voto"

Desde la candidatura de Sanz las cosas se explican de distinta forma. "Es verdad que hay una participación baja en Andalucía, pero es que el envío de sobres ha sido muy irregular. Mucha gente se ha quedado sin poder votar. Para empezar, Julio Anguita [ex coordinador general de IU] y yo mismo: no pudimos votar por Marga Sanz porque no nos llegó el sobre", protesta Ginés Fernández, del PCE.

"Los censos los elaboraron las federaciones. No tenemos culpa si están mal", responde la dirección. "Pedimos que la dirección federal revisara el censo general y no lo hizo", insiste Fernández.

Ambos candidatos se han comprometido a acatar el resultado. Y eso que la desconfianza ha sido total hasta el último minuto: las sacas con los votos han estado guardadas en una caja fuerte de un despacho de la sede de IU. Una candidatura tenía la llave de la caja fuerte, y la otra candidatura, la del despacho. Así, ninguna podía por sí misma hacerse con las sacas y alterar la votación.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 14 de noviembre de 2007