Vendía móviles... y ahora canta ópera

Paul Potts gana un concurso de televisión y arrasa con su primer disco

"Lo primero que voy a hacer con el dinero del premio es arreglarme la dentadura. Sería estupendo volver a sonreír sin complejos". El galés Paul Potts, un vendedor de teléfonos de personalidad insegura y físico poco agraciado, hacía esta confesión el pasado junio, tras su victoria en un concurso musical de la televisión británica que le reportó 100.000 libras y un contrato millonario para grabar un disco.

Cinco meses después, Potts, de 37 años, tiene un disco en el mercado, One chance (Una oportunidad), número uno en el Reino Unido, Australia y Nueva Zelanda, está inmerso en una gira por EE UU y acaba de filmar una actuación para el programa de Oprah Winfrey que será emitida hoy. Su agenda para 2008 está repleta, pero antes el tenor interpretará Nessun dorma ante Isabel II, en la gala benéfica anual Royal Variey Performance, prevista para el 3 de diciembre en Liverpool.

El aria de Giacomo Puccini es el talismán de Paul Potts, como saben los 30 millones de usuarios que hasta la fecha han pinchado en YouTube. El vídeo muestra cómo el concursante, un hombre feo y con sobrepeso, comparece tembloroso ante el jurado del programa Britain's got talent. Entre la hilaridad general, se le pregunta "¿Qué nos tienes preparado?", y él responde: "Canto ópera". Acto seguido, Potts interpreta Nessun dorma con una emoción que hace llorar a una de las jueces y a muchos telespectadores. Pasó directamente a la semifinal, aunque ya entonces, antes de conocerse el desenlace del concurso, el público y la prensa sabían que había nacido una estrella.

Potts lo pasó mal en el pasado: sufrió el acoso de los compañeros de pupitre por su físico, problemas de salud y un accidente de bicicleta en 2003. Y parece haber digerido con sencillez la fama: "Lo mejor del éxito es que ya no me persiguen los acreedores".

* Este artículo apareció en la edición impresa del 0005, 05 de noviembre de 2007.