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Reportaje:Motociclismo | Gran Premio de Malaisia

"No concibo la actitud de Dennis"

Como el patrón de McLaren, Aspar tiene dos pilotos luchando por el Mundial de 125cc

Si el taller del equipo que dirige Jorge Martínez, Aspar, no está en llamas, poco le falta. El ex motociclista valenciano tiene como pupilos al actual líder del Mundial de 125cc, el húngaro Gabor Talmacsi, y a Héctor Faubel, que le pisa los talones y que se encuentra sólo a un punto cuando faltan dos carreras para que concluya la temporada.

Ayer, en Sepang, durante la segunda sesión de ensayos con vistas al Gran Premio de Malaisia, la primera oficial, la tensión en ese box se enfiló hasta rozar el límite. Tras haber firmado el tercer mejor tiempo en los entrenamientos de la mañana, Faubel terminó el antepenúltimo y ni siquiera pudo clasificarse. Si la carrera se disputara hoy, no podría salir a correr. "He visto que la moto no iba bien, he parado, me han cambiado la bujía y he vuelto a salir. Tampoco", dijo el de Llíria. "Finalmente, cuando faltaban cinco minutos para terminar, he salido con la segunda moto, pero estaba calibrada con las especificaciones de seco y la pista estaba mojada", añadió.

"Gabor sabe que este equipo es español y que Héctor también lo es", puntualiza el jefe

Media hora más tarde, en la zona que el equipo ha habilitado para que los pilotos puedan relajarse, el valenciano se zampó un plato de pasta con cara de mala uva. En el costado opuesto de la habitación, Talmacsi hizo lo mismo. Ni se miraron. "No soy tan amigo de Gabor como puedo serlo de Sergio [Gadea, otro de sus compañeros], pero nuestra relación es cordial, educada", reconoce Faubel, de 24 años. "Hay tensión porque los dos somos rápidos y tenemos la oportunidad de ganar el título. Pero es normal que así sea", reflexiona Talmacsi, dos años mayor que su vecino.

La situación en el garaje de Aspar es comprometida. Hasta el extremo de que muchos la comparan con la que actualmente se da en el equipo McLaren Mercedes de fórmula 1 con Fernando Alonso y Lewis Hamilton. De ser así, el papel que le tocaría interpretar a Aspar sería el de Ron Dennis, el patrón del equipo de bólidos y quien maneja el cotarro. Existe, sin embargo, una diferencia flagrante entre un jefe y otro. El británico, de 60 años, prometió a sus dos pilotos igualdad de trato cuando comenzó la temporada. Una circunstancia que Alonso ha puesto en duda varias veces. Para ahorrarse cualquier andanada de alguno de sus motociclistas, el ex piloto de Alzira, quince años más joven que Dennis, se curó en salud y nada más comenzar el año le explicó a Talmacsi cuál era su rol dentro del equipo y cuál iba a ser su postura si las cosas llegaban apretadas al final.

"No concibo la actitud que Dennis ha mantenido con sus pilotos. No sé por qué actúa de la forma en que lo hace. Yo fui, de entrada, mucho más transparente que él", considera Aspar, que detalla el método que ha seguido para mantener el gallinero controlado. "Gabor fue consciente desde el primer momento de cómo estaba su situación porque se lo expliqué de forma muy clara. Él sabe que este equipo es español y que Héctor también lo es. Le ofrecí una moto bajo unas condiciones y aceptó", explica el ex campeón del mundo de 80 y 125cc. Y la primera de esas condiciones especifica que el corredor magiar sale a la pista subido a un prototipo de Aprilia menos evolucionada que la de su rival. "En igualdad de condiciones y siempre que gane en la pista, es evidente que prefiero que gane Héctor", confiesa Aspar, que cierra: "Gabor lo sabe". Además, al húngaro no le interesa para nada dudar de su director porque el año que viene, con Faubel compitiendo en el equipo de dos y medio, puede que el favorito del jefe sea precisamente él.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 20 de octubre de 2007