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Reportaje:Fútbol | Fase clasificatoria para la Eurocopa de 2008

Iniesta es la bandera

Luis Aragonés está convencido de que, aunque con menos gol del que debería, el joven volante del Barça será el emblema de la selección española en los próximos grandes torneos

Lanzó una mirada ladina por debajo de los párpados. Un gesto propio de uno de sus actores favoritos, Lee Marvin. Y proclamó: "Me daban por muerto y han tenido que suspender el entierro". Luis Aragonés dejó Jutlandia con una frase que lo emparenta con los pistoleros de un western crepuscular antes de viajar, de madrugada, con sus muchachos rumbo a Helsinki, en un avión donde se servía salmón ahumado.

En la capital de Finlandia la selección española pasó la jornada de ayer descansando después de derrotar a Dinamarca en un partido que tiene todos los ingredientes de los momentos fundacionales. España se impuso con juego y goles (1-3) a un rival directo en la clasificación para la Eurocopa de 2008. La victoria le sirve para asegurarse más de medio billete rumbo a Austria y Suiza, las sedes del torneo del año próximo, al tiempo que da argumentos al seleccionador para seguir apostando por un grupo de jóvenes que se complementan cada día mejor.

"Lo hace todo bien. Sólo necesita olvidarse de dar tantos pases y definir él mismo", dice el técnico

Por primera vez jugaron juntos de inicio Xavi, Iniesta y Cesc. La mezcla fue perfecta

Ayer, Luis Aragonés se paseó frente al puerto de Helsinki. Hacía un día desapacible. Llovía y corría un viento helado. Pero el seleccionador tenía su mente en la próxima primavera, y más allá. Por primera vez en varios meses daba señales de entusiasmo ante el reto que tiene por delante. "Cuando terminó el Mundial de Alemania pensé que era necesario hacer una renovación en la selección", dijo el veterano técnico de España; "con los jugadores que yo he hecho debutar en la selección, creo que mi sucesor tendrá la base del equipo que jugará los próximos dos Mundiales".

Condicionada por la baja de Villa y Torres, lesionados, la alineación de España en Aarhus fue algo parecido a una piedra fundacional. Por primera vez jugaron juntos de inicio Xavi, Iniesta y Cesc. El debut de la mezcla resultó feliz. La combinación de tres medios creativos dio consistencia al juego de la selección y alimentó las posibilidades del único punta, el espanyolista Tamudo. Con el experimento de jugar con un sólo delantero, el seleccionador sacó conclusiones valiosas para el futuro.

Primero, que la coincidencia de Torres y Villa no siempre es recomendable, puesto que lo esencial es que España se afirme en la calidad de sus volantes. Si hay que superpoblar la zona ancha en detrimento de un goleador, el técnico lo hará.

"La defensa y el ataque no me preocupan tanto", reflexiona Aragonés. "En el centro del campo es donde tenemos a un grupo de jugadores que están entre los mejores del mundo", añade.

Para que la variante táctica con cinco centrocampistas funcione, Luis Aragonés espera que Iniesta y Cesc mejoren su pegada. El técnico considera que Iniesta es el mejor jugador español en la actualidad, y el que más posibilidades tiene de mejorar. "Lo hace todo bien", le elogia el técnico; "atrás es seguro, en el medio es rápido, y arriba... sólo necesita olvidarse de dar tantos pases interiores y definir él mismo. Tiene condiciones para ir hasta el final, enfrentarse al portero, marcar y hasta luego. Tiene que meter entre diez y quince goles por temporada".

Si el partido contra Dinamarca del sábado dejará una huella indeleble en la selección, será por la presencia de Iniesta entre los titulares. Luis Aragonés, que le hizo debutar en 2006, ha dejado de probarle. Si bien cuestiona su falta de gol, a partir de ahora la apuesta por el centrocampista manchego será total. Frente a Suecia e Irlanda del Norte, en los dos partidos que quedan de clasificación, el 17 y el 21 de noviembre, Iniesta tendrá un lugar asegurado. No se puede decir lo mismo de Cesc, que tiene el mando del Arsenal, el líder de la Premier League.

La regeneración del equipo, según el seleccionador, pasaba por prescindir de Raúl, Salgado y Cañizares. En un principio, Luis Aragonés también consideró la posibilidad de no contar con Albelda. Pero el medio centro del Valencia, aunque alejado de su mejor nivel, le ha brindado un recurso imprescindible a la hora de aportar equilibrio defensivo. Al menos hasta la Eurocopa, el oficio de Albelda parece irreemplazable cada vez que España pierda el balón.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 15 de octubre de 2007