TPG y British prevén lanzar una oferta firme por Iberia en el plazo de un mes

El consorcio contrata a ocho consultoras para que le asesoren en la valoración de la aerolínea

Ocho consultoras para husmear en los libros de Iberia. El consorcio liderado por el fondo estadounidense TPG y British Airways para comprar Iberia ha contratado a ocho auditoras "de primer nivel" para que informen sobre las diferentes áreas de la aerolínea (flotas, inmuebles, contabilidad, jurídica...), según fuentes próximas a la operación. Las opiniones de los asesores se recibirán hacia el 10 de septiembre, y para finales de ese mismo mes, el consorcio pretende tener lista una oferta firme que pueda analizar el Consejo de Administración de la compañía el 27 de septiembre.

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Cuando el presidente de Iberia, Fernando Conte, dijo el pasado 3 de agosto que el proceso de due diligence (la auditoría previa a la OPA amistosa) estaría finalizado "para este mes", uno de analistas que participaba en la conferencia pidió una irónica aclaración: "¿Este mes, este trimestre, esta década...?". Hubo risas y réplica de Conte: "En agosto de este año, no en agosto del año que viene".

Tras el tira y afloja de Iberia y el consorcio (en el que también participan los fondos españoles Vista Capital, Ibersuizas y Quercus) durante casi cuatro meses para lograr permiso para husmear en los libros de la compañía, el Consejo de Administración decidió entreabrir su documentación a los pretendientes el pasado 12 de julio. La información que se da al consorcio excluye las claves del negocio y se limita a los datos públicos o semipúblicos.

La aerolínea y el consorcio firmaron un acuerdo de confidencialidad, y de inmediato las ocho firmas contratadas se pusieron a trabajar. Sus nombres no han trascendido de momento, pero las fuentes consultadas apuntan a que una de las auditoras del consorcio es KPMG.

Por su parte, el consejo de Iberia ha contratado a dos agencias de comunicación e imagen para que le asesore en el proceso, una dentro y otra fuera de España. Los bancos de inversión Goldman Sachs y Morgan Stanley también aconsejan a la aerolínea.

En la sede de Iberia, en la calle de Velázquez de Madrid, se ha constituido un salón de datos (data room) donde se reúnen ambas partes, con o sin sus asesores, en sesiones de hasta una treintena de personas. Los representantes del consorcio han planteado más de un centenar de preguntas sobre las distintas áreas de negocio, que se remiten a los directores de cada una. "Las preguntas son muy generales y las respuestas, más generales todavía", comenta una fuente conocedora de esos contactos.

Irritación con los británicos

En los primeros 10 días de septiembre el consorcio prevé recibir los informes de sus ocho consultoras, para tomar una decisión en los 10 días siguientes sobre la operación y su precio. El objetivo es que el Consejo de Administración tenga el 27 de septiembre una oferta en firme del consorcio sobre la que pronunciarse.

Pero hasta entonces pueden producirse todo tipo de acontecimientos que cambien la configuración del tablero. Por lo pronto, el anuncio de British Airways de que prevé lanzar vuelos directos desde Madrid y otras ciudades europeas a Estados Unidos gracias al acuerdo de cielos abiertos ha irritado a algún directivo de Iberia.

Las relaciones con los británicos (propietarios ya del 10% de la española) han atravesado muchos altibajos y su actuación en el cortejo de la aerolínea ha provocado muchas críticas de sus otros socios, sobre todo Caja Madrid.

Además, el interés de Air France-KLM por Iberia podría concretarse en las próximas semanas, en función de la evolución de los mercados financieros, cuyas recientes turbulencias han hecho perder a las acciones de la aerolínea el precio indicativo ofrecido por TPG, 3,6 euros por título. Ayer cerró a 3,22, con una subida del 0,31%.

Pero pese a ciertas dificultades, fuentes próximas al consorcio consideran que las relaciones con los directivos de la aerolínea pasan por una "racha extraordinaria", y destacan los "espectaculares resultados" del primer semestre y el buen hacer del equipo de Conte. Además de la firma del convenio de los trabajadores de tierra, subrayan la petición de inmunidad antimonopolio a las autoridades de EE UU para incrementar la colaboración con American Airlines.

Uno de los principales quebraderos de cabeza de los responsables comerciales de Iberia en Estados Unidos consiste en la imposibilidad de hablar de precios con American, que vende plazas en vuelos en código compartido que realiza la compañía española a precios inferiores. En otro acuerdo se incluye la cooperación en EE UU de American e Iberia con otros socios de Oneworld (Finnair, Málev y Rojal Jordanian), pero no con British Airways.

* Este artículo apareció en la edición impresa del miércoles, 22 de agosto de 2007.

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