Reportaje:MODA

Karl Lagerfeld y Zaha Hadid, juntos

El diseñador y la arquitecta unen su talento en una exposición que recorrerá siete ciudades

Según su propio relato, el diseñador alemán Karl Lagerfeld y la arquitecta iraquí Zaha Hadid se conocieron el pasado otoño en la recepción del hotel Mercer de Nueva York. Un encuentro fortuito del que nació uno de los proyectos más ambiciosos de la historia de Chanel, la marca de la que Lagerfeld es director creativo. Se llama Mobile Art y es un pabellón nómada que, cargado con obras de 15 artistas contemporáneos inspiradas por los bolsos Chanel, recorrerá siete ciudades de todo el mundo en dos años. La idea y la futurista construcción de fibra de vidrio que Hadid ha concebido para ella, se presentó al mundo del arte en junio, la Bienal de Venecia, y al de la moda, en julio, coincidiendo con la semana de la moda de la alta costura en París.

"La moda y el lujo son las tasas de la vanidad, y con esto las devolvemos al arte y al diseño", sentencia el modisto

La lista de los artistas participantes no se desvelará hasta octubre, tres meses antes de que el museo inicie su andadura. Será en enero de 2008 en Hong Kong y el paseo por el mundo terminará en París en 2010. Por el camino, Tokio, Nueva York, Los Ángeles, Londres y Moscú. El objetivo último es modernizar y actualizar uno de los iconos de Chanel, el bolso acochado creado en 1955, al asociarlo con el arte y la vanguardia. A pesar de ello, Fabrice Bousteau, director de la revista Beaux Arts Magazine y comisario del proyecto, defiende su validez artística. "No se trata de glorificar el universo de Chanel, sino de un encuentro entre dos mundos", declaró en Venecia. "La moda y el lujo son las tasas de la vanidad y, con esto, las devolvemos al arte y al diseño", siguió Lagerfeld. A la espera de conocer los nombres de los autores, sí sabe que las obras apuestan por formatos y soportes de última generación. "No se trata tanto de una exposición como de un paisaje por el que vagar de una forma totalmente nueva", explica Bousteau. "Los visitantes recibirán unos auriculares digitales y deben dejarse guiar por una banda sonora compuesta en colaboración con los artistas". Una filosofía que también ha tenido en cuenta Hadid, ganadora del premio Pritzker en 2004, para concebir un espacio de 700 metros cuadrados de arcos y en forma de bucle. La construcción se elevará 6 metros sobre el suelo y se organiza alrededor de un patio central de 65 metros cuadrados con grandes aperturas para ver el cielo. Dado que el pabellón tendrá que montarse y desmontarse siete veces y recorrer largas distancias, ningún elemento de su estructura tiene más de 2,25 metros de ancho. "Cuando estudiaba, soñaba con hacer un museo nómada y, de hecho, llevábamos tiempo pensando en cómo trabajar con piezas móviles", explicó Hadid en Venecia. ¿Qué sucederá con esta arquitectura efímera después de 2010? Quizá, fiel a su identidad, se dedique a vagar por el mundo.

* Este artículo apareció en la edición impresa del martes, 14 de agosto de 2007.

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