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La bonanza económica y la redistribución

La distancia salarial entre empleados se reduce en España

Pese a que las distancias entre las clases económicamente alta y baja de la sociedad española no se reducen, la parte de la población que tiene empleo asalariado sí está logrando una mayor cohesión retributiva interna.

El estudio publicado esta semana por la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE) sobre las perspectivas del mercado laboral señala que mientras en 1995 el 10% más rico de los asalariados españoles ganaba 4,2 veces más que el 10% más pobre, en 2005 la proporción había bajado al 3,5.

La mejora no impide que España siga por encima de la media de la OCDE, que está en el 3,5. Sin embargo, la tendencia al acercamiento es excepcional, ya que sólo Irlanda, entre los demás países de la OCDE, ha protagonizado una evolución positiva en la década en cuestión.

"Nuestro PIB per cápita es ya el 97% de la media UE-15. Pero el gasto social sólo es el 62%"

"La dinámica se debe en buena parte a las subidas del salario mínimo interprofesional", apunta Raymond Torres, jefe de la División de Análisis y Política del Empleo de la OCDE y principal autor del estudio citado.

Retribuciones extra

"Sin embargo, hay que puntualizar que la estadística puede estar distorsionada por la tendencia cada vez mayor a retribuir a los altos ejecutivos con prestaciones extrasalariales", prosigue el experto de la organización internacional.

"Esas retribuciones no se contabilizan como salario y por lo tanto no cuentan en la media. Desafortunadamente no sabemos con exactitud a cuánto puede ascender el total", precisa Torres.

"Para que la dinámica del mercado laboral pueda ser positiva en el futuro, consideramos indispensable que España haga un esfuerzo importante para reducir la tasa de precariedad, un elemento que se traduce en bajos sueldos y escasa productividad. El Gobierno actual de España ha tomado medidas que están produciendo resultados positivos. Pero conviene insistir: hay que intervenir con reformas estructurales y adecuar el sistema educativo a las nuevas condiciones del mercado laboral", recalca Torres.

El país que tenía las distancias más marcadas entre los auditados resultó ser Hungría, seguido por Estados Unidos y Canadá.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 24 de junio de 2007