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Reportaje:Tenis | Roland Garros

La reina de París contra la princesa del agua

La belga Henin, actual campeona, disputará el título con la serbia Ivanovic, una tenista que aprendió a jugar dentro de una piscina vacía

Justine Henin, triple campeona en París, venció ayer a Jelena Jankovic (6-2 y 6-2) y jugará mañana la final de Roland Garros ante Ana Ivanovic, que arrasó a la rusa Maria Sharapova (6-2 y 6-1). El público de París vivirá el encuentro dividido. De un lado jugará Henin, belga y francófona, lo más parecido a una francesa que ha tenido el torneo desde los octavos de final. Del otro, Ivanovic, una chica de 19 años, bella como una princesa, dura como una guerrera, una tenista que ha sobrevivido a mil problemas hasta ser quien es.

"Comencé a jugar en una piscina", recordó ayer la tenista serbia, cuando todavía se declaraba "nerviosa" por haber ganado con tanta facilidad a Sharapova y por haber impuesto con tanta claridad su agresivo juego de saque y tentetieso. "En mi club había una piscina olímpica. Durante el invierno, la vaciaban y ponían una moqueta en el fondo. Es verdad... ¡instalaron dos pistas en el fondo de las piscina! Ahí empecé a entrenarme. No se podía cruzar bolas. Siempre había que jugar buscando la línea. En verano, sí teníamos pistas de tierra batida".

"Ivanovic está en una gran forma", reflexionó Henin, que lleva dos años seguidos ganando en París. "Será un partido especial. Espero, evidentemente, ganarlo, pero sé que se jugará a gran nivel. Tengo una historia de amor con este torneo. Lo veía por televisión de pequeña. Soñaba con ganarlo", continuó. "Espero hacerlo para ser recompensada por los esfuerzos que hago cada día. El domingo habrá presión, tensión. Ivanovic ha madurado".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 8 de junio de 2007