Reportaje:Elecciones municipales 27M

Mucho ruido y pocos votos

Los partidos ecologistas no logran convencer al electorado para que apueste por ellos

Los partidos verdes logran el respaldo ciudadano en sus denuncias para proteger el medioambiente pero, en las urnas, se quedan solos. La valoración que Los Verdes de Andalucía hacen de sus resultados electorales es que son "muy malos, sin paliativos". El portavoz de la formación y Diputado en el Congreso por el PSOE, Francisco Garrido, lamenta el promedio del 1,18% de los votos alcanzado en capitales de provincia.

El mejor resultado lo han obtenido en Granada, con una media del 2,06%; el peor, en Jaén, con el 0,65%. En los anteriores comicios se presentaron a 45 municipios. Les votó el 1,35%. Este año, de las más de 60 candidaturas presentadas, han conseguido 10 concejales y una alcaldía en toda Andalucía. Garrido, que fue candidato de Granada, no oculta su "frustración" por estar "fuera de muchos ayuntamientos".

"Los ciudadanos quieren una corbata para que les represente", dice Ruiz Lucas

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Los Verdes han pasado por varios vaivenes coalicionistas. Pese a que en las elecciones autonómicas y generales están integrados en las listas del PSOE -desde el año 2000-, a las locales se presentan por su cuenta. En 1999 acudieron junto a IU y el mal sabor de boca aún perdura; en 2003 abandonaron a su otro aliado, el PSOE, y concurrieron solos porque el partido les había relegado a "puestos testimoniales" en las listas.

Según Garrido, es el momento de hacer autocrítica para buscar soluciones a su debacle electoral. "Pero el problema no es sólo de nuestros candidatos", dice. "Siempre rondamos las mismas cifras; el problema del modelo urbanístico no interesa de verdad". A Garrido lo que más pesar le causa es "que se vote a los corruptos". "Hay que avanzar en transparencia y sostenibilidad, si la especulación avanza, podemos pagarlo caro".

Otro que no oculta su estupefacción ante los pocos votos que reciben las opciones verdes es Manuel Martínez Lorenzo, representante electoral de NIVA (Nueva Izquierda Verde de Andalucía). Su partido ha logrado siete concejales en la provincia de Sevilla: dos en Bollullos de la Mitación y cinco en Castilblanco de los Arroyos.

"Estos temas no se tienen en cuenta a la hora de votar", explica, "son más titulares de prensa que temas que la gente vea que les afectan directamente; el urbanismo focaliza el debate político, pero no preocupa tanto a los ciudadanos", dice. Y también critica la corrupción. "Es lamentable que grandes partidos mantengan como candidatos a personas con imputaciones detrás; no contribuye a que la política se sanee; así, va a continuar aumentando la abstención".

Pregunta obligada es en qué se distinguiría un Ayuntamiento verde de otro que no se rija exclusivamente por esta tabla. "Nosotros hemos crecido moderadamente, con respeto al medioambiente, hemos hecho sólo las viviendas que se necesitan y tenemos una depuradora de aguas fecales, que falta en muchos pueblos con más viviendas", responde Manuel Ruiz Lucas (NIVA), alcalde de Castilblanco de los Arroyos. "La sierra de Sevilla es afortunada, no hay muchos ladrillos y se vive bien".

Ruiz Lucas lleva 28 años al mando del Consistorio. Vuelve a ser el más votado de su municipio, aunque ahora espera una posible coalición entre PSOE (con cuatro concejales) y PP (dos concejales) para formar gobierno. La valoración postelectoral del veterano alcalde es positiva, aunque recuerda que en casi todas partes predomina el ladrillo y la especulación urbanística. "Al verlo, la gente dice: 'Mi pueblo crece' y cree que es positivo para su municipio", se queja y asegura que el futuro de los partidos verdes es "imprescindible".

Entonces, ¿por qué les faltan votos? "Los ciudadanos, para que les defiendan, quieren un partido verde; pero para representarlos, quieren una corbata", dice Ruiz Lucas. En este punto coincide con Garrido y Martínez Lorenzo: los ciudadanos se sienten más seguros si es un partido "grande" el que lleva a cabo la gestión ante las administraciones. Y citan la dificultad de hacer llegar su mensaje sin apenas medios económicos.

La cuestión ecológica "viste mucho", dice Martínez Lorenzo, "pero luego no se le da el empujón que necesita". Ante esta perspectiva no cabe más que preguntarse si los partidos verdes tienen futuro. "Sin duda", afirma Ruiz Lucas, "aquí vamos a seguir: denunciando casos contra el medioambiente". Garrido le secunda: "Lo que no tiene futuro es la corrupción y especulación urbanística".

* Este artículo apareció en la edición impresa del miércoles, 30 de mayo de 2007.