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Elecciones 27M

UPN se tambalea en Navarra por el ascenso de PSN y Nafarroa Bai

Navarra es una de las escasas comunidades autónomas en las que se apunta la posibilidad de un cambio de Gobierno, según la encuesta de Opina. Los dos partidos que están al frente de la Comunidad Foral desde 1996 -Unión del Pueblo Navarro (la marca regional del PP) y el centrista CDN- perderían la mayoría en el Parlamento, lo que daría paso a diversas fórmulas de gobierno. Un Ejecutivo formado por el Partido Socialista y Nafarroa Bai (la coalición nacionalista integrada por Aralar, Eusko Alkartasuna, PNV y el grupo de izquierda Batzarre) es la fórmula preferida por los encuestados. Pero las dinámicas políticas de Navarra, muy marcadas por el debate sobre su identidad y las relaciones con el País Vasco, podrían conducir a otras soluciones.

Una coalición de socialistas y nacionalistas podría gobernar por la caída de los centristas de CDN

El 61,7% de los encuestados no cree que se encuentre en peligro la identidad de Navarra

El partido navarrista de Miguel Sanz, UPN, sólo pierde un escaño respecto a 2003; su salida del Gobierno no se produciría por ese descenso mínimo, sino por la debacle de su socio, el CDN de Juan Cruz Alli, que puede perder sus cuatro parlamentarios. El PSN, con su candidato Fernando Puras al frente, recogería el efecto Zapatero para pasar de 11 a 14 escaños.

Sin embargo, es la coalición nacionalista -que se presenta por primera vez como tal- la que más rentabiliza la unidad de esfuerzos, ya que se sitúa como tercera fuerza, muy próxima a los socialistas. Nafarroa Bai (NaBai), cuya lista encabeza Patxi Zabaleta, lograría 12 escaños, cuatro más de los que obtuvieron por su cuenta en 2003 Aralar y EA-PNV, recogiendo a su vez parte del voto abertzale que podría haber ido a la candidatura anulada de Acción Nacionalista Vasca (ANV).

La suma del PSN y NaBai da la mayoría absoluta precisa para arrebatar a UPN el Gobierno, situando al frente de él a Fernando Puras. Pero una alianza con una coalición tan heterogénea da vértigo a muchos socialistas, que temen que se reproduzcan las tensiones que han lastrado al tripartito catalán, agravadas por la deslegitimación que UPN ya está haciendo de un eventual acuerdo entre socialistas y nacionalistas.

Por su parte, IU-EB, que podría sumarse también a esa fórmula de Gobierno, ve reducirse a la mitad los cuatro escaños que tenía y se sitúa en el umbral del 5% (por debajo de ese porcentaje se pierde la representación parlamentaria).

Que se cumpla esta estimación dependerá en gran medida de la participación, que podría ser superior a la de otras comunidades por la hipótesis de un cambio en el poder y la polarización introducida por el PP al situar a Navarra como tema de campaña nacional.

La vivienda (29,8%) y la atención sanitaria (19,8%) son los asuntos que más preocupan a los navarros, mientras que el terrorismo se sitúa en tercera posición (15,8%), casi al mismo nivel que la inmigración y el paro.

Un 40,5% de los ciudadanos considera que durante la última legislatura la Comunidad Foral ha mejorado, frente a un 27,4% que cree que ha empeorado. Sin embargo, la actuación del Gobierno autónomo recibe un aprobado raspado (5,30) y los consultados suspenden la gestión del presidente y de todos los partidos representados en el Parlamento navarro. Aun así, Miguel Sanz y Juan Cruz Alli son los políticos más valorados.

Frente al debate alentado desde la derecha, el 61,7% cree que no está en peligro la identidad de Navarra. Además, una amplia mayoría de entrevistados (59,8%) no es partidaria de que se suprima, como plantea UPN, la disposición de la Constitución que deja abierta la puerta a la integración de Navarra y Euskadi. Tres de cada cuatro encuestados consideran que el Gobierno debe seguir intentando que se reanude el denominado proceso de paz.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 20 de mayo de 2007