Reportaje:Fútbol | 35ª jornada de Liga

"Son partidos a pecho descubierto"

Los protagonistas de los duelos entre Atlético y Barcelona repasan sus espectaculares enfrentamientos

"Hubo una época que la gente prefería ver antes un Atlético-Barça que un Barça-Madrid". José Luis Caminero todavía siente escalofríos cuando le mencionan las hazañas de Romario, Kiko, Laudrup, Pantic, Stoichkov o las suyas propias. El 19 de septiembre de 1992 quedó inaugurada la serie, con tres goles de Stoichkov en el Calderón (1-4). La temporada siguiente Romario enmudeció el coso del Manzanares con un hat-trick en los primeros 45 minutos. Caminero y Kosecki lideraron al Atlético en una remontada para la leyenda (4-3). La guinda llegó en el 5-4 favorable al Barça de unas semifinales de Copa. De nada valieron los cuatro aciertos de Pantic. "Sí que valieron, en parte por ellos, nadie olvidará estos partidos", expone el ex jugador de los Balcanes. A continuación, algunos de sus protagonistas recuerdan las gestas del "gran clásico de los 90".

Kiko: "Los medios marcaban casi con tanta facilidad como nosotros"
Sergi: "¡Pobre Pantic! Meter cuatro goles y perder... Vaya putada"
Caminero: "Gracias a Antic y Cruyff eran resultados muy inciertos"
Zubizarreta: "El 'míster' me envió al banquillo tras el 4-3 del Calderón"

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- Radomir Antic. "Como técnico del Atlético, no eran resultados al azar. Que hubiera tantos goles era premeditado. Dejábamos subir al Chapi Ferrer y a Sergi y atrás se quedaban desguarnecidos Abelardo y Nadal. Cuando planteas un partido, tratas las virtudes y defectos del contrario. Por ejemplo, recuerdo que Rivaldo marcó una vez desde 60 metros. Por la posición adelantada de Molina, sabíamos que iban a chutar mucho desde fuera. Sí, alguna vez perdimos, pero jamás fuimos inferiores. El Barça dependía de las botas de Guardiola. Nos daba un trabajo...".

- Ferrer. "En el Calderón siempre tocaba trabajar. Recuerdo siempre partidos de mucha intensidad y con mucho ambiente. Y haber marcado a muchos jugadores. Caminero, si estaba inspirado, te la liaba bien gorda. Y a Cruyff diciendo aquello de 'a Manolo, como siempre se desmarca, no lo marcamos'. Y a Manolo no lo marcábamos, marcaba él".

- Caminero. "La verdad, no sabías si ibas o ganar o perder. Eran resultados muy inciertos. Después de las experiencias que tuvimos en el Calderón y en el Camp Nou... ¡Vernos jugar era un espectáculo! Y gracias a los dos técnicos, a Cruyff y Antic, que no salían a empatar. La filosofía era atacar, atacar y atacar. Mi partido favorito es uno en el Calderón. Al descanso perdíamos 0-3, pero lo remontamos. Yo marqué el gol decisivo. Las sensaciones en el vestuario, al descanso, eran muy malas. El Barcelona nos había pasado por encima. Quizás nos transformamos por eso. El cabreo fue el detonante. Nos contagiamos la rabia. Salimos con eso que a veces se necesita... Le echamos dos cojones. Total, con 0-3 te da lo mismo que te metan cinco. Tuvimos la suerte de marcar el primero a los dos minutos, Pedro en una falta. El Barça no se lo creía. De alguna manera, yo tampoco.

- Nadal. "¿Recordar? Pues claro que me acuerdo de lo mismo que todo el mundo [se refiere a un engaño sobre el lateral que le tiró Caminero en el Camp Nou]. Todos nuestros encuentros estaban cortados bajo un mismo patrón: muchos goles, partidos muy disputados… No era un derby, pero casi".

- Pantic. "¡Qué tiempos! Los dos equipos luchábamos por el balón. El balón era fundamental , buscábamos un gol más. Por eso se caracterizaron por tantos goles, mucho espectáculo y mucha emoción. Teníamos dos entrenadores que eran dos fenómenos. Hubo momentos en que atacamos con ocho jugadores. Sí que fue bonito. Pero ya ha pasado. Ahora estamos en otra época, otro fútbol. Cada vez hay más presión. Los jugadores no pueden hacer lo que piensan. En tres años vivimos muchas cosas. El Barcelona siempre ha sido mi equipo favorito para jugar; le marqué nueve goles en tres años. Y cuando los cuatro goles, fue todo muy extraño. Llegamos una hora y media antes del partido, después de algún lio con la federación… El martes Jesús Gil nos dijeron que no íbamos a jugar, el miércoles por la mañana tampoco, y al final salimos por la tarde. En el descanso lo teníamos encarrilado. Inmejorable. Y luego… El Barça colocó a Pizzi, Stoichkov, Ronaldo… Perder así duele. Te pasa una vez en cien años. Por lo menos tengo un récord que va a durar en el Camp Nou; sólo yo he marcado cuatro goles como visitante. Igual lo iguala Torres".

- Zubizarreta. "Emocionalmente es un recuerdo especial, en el Calderón vi ganar al Athletic una final de copa del Rey contra el Zaragoza cuando era un crío. Además, debuté en Primera contra el Atlético en ese campo. Normalmente siempre fueron partidos de muchos goles. Recuerdo que un año perdimos con Cruyff cuatro a tres después de ir ganando; al partido siguiente me dejó en el banquillo".

- Kiko. "¡Prrr! Sabíamos que iban a ser partidos muy abiertos y que íbamos a tener ocasiones…, ¡tanto a favor como en contra! El que fuera más efectivo se lo llevaba. Así salíamos, a pecho descubierto. El Barça sigue más o menos con esa filosofía, con los jugadores abiertos a la banda, quizá más fuertes defensivamente porque con Cruyff jugaban dos o tres atrás. El Cholo Simeone, que sin ser delantero te marcaba 14 goles por temporada. Y Pantic… Es que los centrocampistas marcaban casi con tanta facilidad como los de arriba. Evidentemente, no se me olvidan los cuatro goles de Pantic del 5-4. Aunque Milinko se acordará mucho mejor que yo. Somos tan grandes que después lo repetimos en Salamanca con Vieri.

- Abelardo. "Eran y son dos equipos que por estilo se compenetraban muy bien. Atacaba mucho el Barça y se gustaba a la contra el Atlético; dos estilos perfectos para el espectáculo. Pero dentro los vives bien jodido. ¡No podías descuidarte!".

- Santi. "Si defensivamente pasabas el corte, la cosa estaba hecha. Pero con Ronaldo… ¡Joder, era difícil cogerle! Por suerte, no me pillaron en ninguna, no como a Solozabal con la cola de vaca".

- Sergi. "Los viví en los dos bandos. Con el Barça metí un gol en el Calderón. El del Barcelona era un ataque estudiado, meditado, preparado por Guardiola, Eusebio, Guillermo o quien fuera. ¿El del Atlético? Un ataque de contragolpe, de velocidad pura, como la de Manolo, o ahora Torres. El 5-4 de la Copa fue un encuentro muy loco, con muy poco orden defensivo y mucha locura ofensiva. ¡Pobre Pantic! Un jugador que mete cuatro goles y pierde… Vaya putada. Pero ésa es la grandeza del fútbol".

Kiko y Nadal pelean el balón.
Kiko y Nadal pelean el balón.MANUEL ESCALERA
Abelardo, Caminero y Prodan en la Copa.
Abelardo, Caminero y Prodan en la Copa.MANUEL ESCALERA

* Este artículo apareció en la edición impresa del sábado, 19 de mayo de 2007.

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