Entrevista:SILVA

"Me salió una bomba"

A David Silva (Arguineguin, Gran Canaria; 1986) no le intimida jugar en San Siro ni en Stamford Bridge, pero sí le irrita la impuntualidad. Así que, a la hora convenida para la entrevista telefónica, las 20.00, descuelga el teléfono su hermano pequeño y advierte que el medio de moda en Europa está firmando autógrafos a la salida del entrenamiento, en Paterna, pero que se pone en seguida. Ya desde juvenil, cuando compartía liderazgo de la selección con Jurado, del Atlético, se veía que iba para algo grande. Como el golazo que le marcó al Chelsea en Londres (1-1).

Pregunta. ¿Cómo le pegó al balón?

Respuesta. Con el empeine, de lleno, me salió una bomba. Quise cruzarla al otro palo y salió por la escuadra.

"Mi entorno está contento y eso me gusta. Pero yo no le doy importancia a lo ocurrido"

P. Se lo tomó con calma. Parece un hombre tranquilo.

R. Suelo serlo. En el fútbol no se acaba el mundo. Estoy contento o triste, pero sin excesos. Suelen decir que los canarios somos aplatanados, pero conozco a algunos que son más nerviosos.

P. ¿Qué le pone nervioso?

R. Me impacienta que me hagan esperar porque yo, cuando quedo con alguien, no lo hago.

P. Parece que, a los 21 años, no le impresiona jugar en San Siro o en Stamford Bridge. ¿Algún campo le ha impactado?

R. El Bernabéu quizá, porque es muy cerrado.

P. ¿Qué gol prefiere: el del Inter o el del Chelsea?

R. El del Inter es más difícil porque el balón viene de muy alto. Y quedaba poco para acabar. El de ayer también me encantó.

P. ¿Diferencias entre el Inter y el Chelsea?

R. Son similares, muy fuertes físicamente, con mucho peligro arriba. El Chelsea abusa más de los balonazos, mientras que el Inter buscaba las bandas.

P. Y entre tanto músculo, un jugador liviano como usted sobresale.

R. A veces vale más la maña que la fuerza.

P. En Londres, se metió entre líneas, de media punta, y les hizo mucho daño.

R. Me metí en una zona en la que no sabía si iba a venir a marcarme un defensa o un medio. Creas incertidumbre.

P. Por sus características, ¿le gustaría llevar el 10?

R. No, me gusta el que llevo [el 21]. Lo llevé en el Éibar y también en la selección. Siempre me ha gustado.

P. Y, además, lo ha recibido en herencia de Aimar.

R. Sí, me dijeron que eso supondría una presión, pero ha sido al revés: una motivación.

P. ¿Quién es el jugador más técnico del mundo?

R. Ronaldinho.

P. Está triunfando en la Champions y en la selección. ¿Le van más las grandes citas?

R. Intento crecerme en todo. No me lo esperaba, pero tampoco estoy sorprendido. No suelo asimilar las cosas que pasan. Más adelante me daré más cuenta. Mi entorno está contento y eso me gusta. Yo no suelo darle demasiada importancia.

P. ¿Cómo ha evolucionado?

R. Con trabajo. Las cosas no se regalan. En mis tres años como profesional [uno con el Éibar de Mendilibar, otro con el Celta de Fernando Vázquez y éste en el Valencia de Quique] he dado un paso adelante: sacrificio, madurez... y este año, competitividad. Puedo jugar en cualquier posición y eso me da más opciones. De los tres entrenadores he aprendido y he tenido la suerte de tener su confianza.

P. Ante el Chelsea fue el jugador del Valencia que más corrió: casi 13 kilómetros.

R. Es un dato bueno para mí, me ayuda a seguir. Suelo correr 12 kilómetros por partido, pero lo importante es tener contacto con balón.

P. ¿Su punto débil cuál es? ¿La cabeza?

R. Para la altura que tengo no voy mal. Con mi edad puedo mejorar todo.

P. Es, además, el valencianista con más encuentros acumulados. ¿Cansado?

R. El cuerpo se resiente, sobre todo por los viajes, pero hay que aguantar porque es el tramo más importante de la temporada. Es parte del fútbol.

P. ¿Cómo prevé la vuelta ante el Chelsea, el martes en Mestalla?

R. Si salimos a conservar, malo. Hay que salir a marcar. El Chelsea es muy peligroso, aunque a mí el equipo de Europa que más me gusta, por su estilo, es el Barça.

Silva.
Silva.

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