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El aventurero de Lugo bate la marca de travesía polar en bici

García Juanes recorrió 816 kilómetros en solitario por las pistas heladas de Finlandia

El aventurero lucense Jesús García Juanes, un periodista de 45 años metido a cunicultor, consiguió batir el récord de travesía polar tras pedalear con una bicicleta especial, rueda de clavos atrás y un esquí recortado en la delantera, una media de 74 kilómetros diarios por la costa oeste de Finlandia. Lo hizo en autonomía, portando todo lo que necesitaba, y en invierno, para llamar la atención sobre el cambio climático.

No llevaba tienda de campaña para disminuir peso, con lo que durmió a la intemperie soportando ambientes de 10 grados bajo cero. Durmió entre abetos o, cuando nevaba, protegiéndose en voladizos de cabañas; pedaleó siempre en solitario y, por increíble que parezca, su mayor problema fueron las elevadas temperaturas. Necesitaba más grados bajo cero y, a poder ser, que el termómetro no marcara temperaturas en positivo para que el suelo estuviese helado.

El ciclista finalizó anteanoche su travesía para protestar por el cambio climático

Pero hubo días en los que se llegó a los 6 grados. Eso le obligó a dar rodeos por carreteras convencionales hasta encontrar nuevas zonas con hielo o nieve en el piso. En total recorrió más de 1.200 kilómetros, de los que para el récord dice que tan sólo computan 816.

Las carreteras convencionales también se convirtieron en un gran enemigo. Las ruedas no estaban preparadas para rodar sobre el asfalto y los pinchazos se sucedieron. Tanto pinchó que Juanes paseó ayer por Helsinki con la bici de la mano ya que había pinchado y se le acabaron los parches.

Diez días, nueve noches

Salió el día 7 a las 9 de la mañana de Vaasa y dio por finalizada la aventura el sábado 17 a las 9 de la noche. Era la segunda vez que lo intentaba y ahora regresa "plenamente satisfecho" y, según dijo, "convencido de que puedo afrontar retos aún mayores".

Es supersticioso y le tenía un miedo especial a la jornada del pasado martes y 13. En días de tan inquietante combinación ya vivió dos experiencias muy negativas. Pero en esta ocasión sucedió todo lo contrario. Cuando preparaba una sopa para tomarla al abrigo de un voladizo salió el dueño de la cabaña, lo invitó a pasar al interior donde durmió plácidamente y disfrutó de una sauna.

Atrás queda, según Juanes, el récord que tenían los españoles José Manuel Naranjo y Ramón de Larramendi cuando en 2001 lograron una media de 72,5 kilómetros diarios. Ahora se dedicará a descansar, porque, señaló, "regreso muy quemado". "Hubo momentos en los que circulé sobre hielo a 20 kilómetros por hora, pero también los hubo en los que casi tenía que arrastrar la bicicleta", subrayó el aventurero lucense.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 19 de marzo de 2007