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Entrevista:LIONEL MESSI | Delantero del Barcelona | Fútbol | 26ª jornada de Liga

"Con la pelota no pienso, juego"

Lionel Messi (Santa Fe, Argentina; 1987) presentó sus credenciales como aspirante a participar del fútbol de las estrellas en el clásico de la pasada temporada en el Bernabéu. Una lesión en el pie le negó la posibilidad de participar en el partido de vuelta. Un año después, todavía cogiendo el ritmo tras nueve semanas de baja, il diavolo, como le apodó Fabio Capello cuando desarmó a su Juve en el torneo Gamper, se apresta a debutar en el Camp Nou contra el Madrid. Messi no ha cumplido 20 años y a menudo parece ajeno al mundo del fútbol, dentro y fuera del campo, pero detrás de su timidez y de cierta indolencia al hablar se esconde un tipo nacido para ser futbolista, capaz de soportar una patada tras otra. Antes de que el balón ruede esta noche, se confiesa algo nervioso. O no.

"A mí los campos que más me gustan son los que se meten conmigo y con mi equipo. Ésos me motivan, y me dan ganas de jugar bien"

"Sigo aprendiendo de mis compañeros dentro y fuera de la cancha. Hablo más, pero no mucho, porque continúo escuchando a los mayores"

Pregunta. ¿Le inquieta la visita del Madrid?

Respuesta. No, no es eso. Bueno, estoy nervioso porque tengo ganas de que empiece el partido. Y más después de la eliminación ante el Liverpool.

P. ¿Como ha asumido que el campeón se haya quedado fuera de la Liga de Campeones?

R. Con bronca. Era complicado dar la vuelta a la ronda después de la derrota en el Camp Nou, aunque nos faltó muy poco para conseguirlo: sólo un gol.

P. Como delantero, ¿se siente culpable?

R. No, culpables somos todos, pero es verdad que debería marcar más goles.

P. Rijkaard ha decidido apostar por el juego de ataque y en Zaragoza a usted le tocó pegarse a la banda izquierda. Nada nuevo, por otra parte, porque jugó muchas veces en ese puesto. Se le recuerda un espectacular partido de juveniles contra el Sevilla.

R. Sí, en las divisiones inferiores jugué allí algunas veces.

P. Pero a usted no le gustaba.

R. No mucho, es verdad. En el 3-4-3 siempre jugaba de punta en el rombo, por detrás del delantero centro.

P. ¿De 6?

R. ¿Cómo? ¿De qué?

P. De 6, como Bakero en el dream team.

R. Sí, ahí, detrás del delantero. No sabía que le llamaran 6. He visto videos del dream team, sí. Jugaban de maravilla. Ahí es donde más me gusta jugar. Esto es distinto. Quiero jugar. Así que me da igual dónde. Si es bueno para el equipo abrir la cancha, trato de hacerlo.

P. Es un sistema arriesgado y exigente. ¿Lo prefiere a otros?

R. Está bien. Me gusta jugar así, aunque, es cierto, exige mucho. Mire en Liverpool: corrimos mucho, pero no salió bien; fue una lástima. Es verdad, es un sistema que exige mucha responsabilidad. En Zaragoza, por ejemplo, tuve que correr mucho defensivamente con Diogo, pero cuando agarras la pelota es un uno contra uno y eso me gusta, es más fácil.

P. No es fácil verle hacer un uno contra uno.

R. No. Siempre hay ayudas al lateral. Es complicado. Por eso muchas veces busco el pase por dentro, porque, si el rival se defiende bien, es mejor no perder la bola; entonces, busco por dentro.

P. ¿Es lo que le pide Rijkaard?

R. Rijkaard, no; me sale. Rijkaard insiste en la posición y todo eso. Pero, cuando tienes la pelota, poco te puede decir. Hay que jugarla y buscar la manera de llegar al gol.

P. No ha marcado desde su regreso de la lesión y tampoco lleva demasiados goles [cinco]. En las divisiones inferiores tenía más gol.

R. Sí, pero es el fútbol. En Zaragoza, el remate se fue al palo; va como va. Ojalá pueda marcar un gol contra el Madrid. Sería fantástico, la mejor manera de olvidar la lesión.

P. Los defensas no suelen ser muy clementes con usted. ¿Tiene miedo a lesionarse ?

R. No, no tiene nada que ver. Pero el fútbol está siendo cada día más duro. Y no sólo conmigo. A Ronnie [Ronaldinho] le matan a patadas y no le pitan una falta porque no se tira. Tiene mucha fuerza y más paciencia que un santo. Los árbitros podían proteger un poco más a los delanteros, pero, como no lo hacen, hay que saltar y callar.

P. Dos años en Primera División y cuenta dos lesiones. ¿Le preocupa?

R. No. Estoy tranquilo, son cosas del fútbol. Es algo horroroso estar lesionado. No veo ni los partidos de lo mal que lo paso. No sabe las ganas que tengo de jugar partidos.

P. ¿Le motiva especialmente jugar contra el Madrid en el Camp Nou?

R. Bueno, es un partido especial porque es el Madrid. Pero, en el fondo, no deja de ser lo de siempre: dos equipos, once jugadores...

P. Siempre se dice que hay partidos y partidos, campos y campos. ¿No para usted?

R. No; para mí, todos son iguales. Bueno, si tuviera que destacar un campo sería el Monumental, de Buenos Aires, porque allí jugué por vez primera en Argentina y con mi selección nacional. Ése sí lo recuerdo.

P. Acaba de llegar de Anfield. No me dirá que no le impresionó escuchar el You'll never walk alone...

R. ¿El qué?

P. El himno del Liverpool: Nunca caminarás solo.

R. Ah, bueno, sí, un gran ambiente, pero no me fijo mucho. A mí los campos que más me gustan son aquéllos en los que se meten conmigo y con mi equipo. Ésos me motivan. Me dan muchas ganas de hacerlo bien. Prefiero jugar en Madrid, por ejemplo. Eso me gusta.

P. También parece que le guste que le den patadas. En Liverpool contestó a la primera tarascada de Arbeloa pidiendo el balón al pie y buscándole para el regate.

R. ¿Sí? No me acuerdo. No lo sé... Een el campo, no pienso. Bueno, sólo pienso en que me den la pelota. Sí, es en lo único que pienso, en tenerla para poder jugar.

P. Y, cuando la tiene, ¿piensa?

R. No; cuando la tengo, juego. Yo no invento regates ni nada. Sale como sale.

P. ¿Le preocupa saber quién le marcará?

R. En absoluto. No preparo los partidos. Trabajo durante la semana para estar bien físicamente y escucho al entrenador, claro, pero del rival me da igual casi todo: no me importa.

P. ¿Sabe que no juega Roberto Carlos?

R. No. ¿No juega? No sabía. Bueno, jugará otro que intentará hacer lo mismo que él.

P. ¿Qué Madrid espera?

R. Le acaban de eliminar, como a nosotros, de la Copa de Europa. Así que, anímicamente, estamos en una situación parecida. Espero un Madrid que nos complique mucho las cosas porque tiene calidad y buenos jugadores, como Gago, que me gusta mucho. No será fácil ganar.

P. Del curso pasado al actual, ¿ha cambiado su rol?

R. No; ha cambiado mi relación. Hombre, no es que les haga bromas a los veteranos, pero sí me siento más integrado, más suelto, hablo más.

P. ¿Y en el campo?

R. Siempre sentí el respeto de mis compañeros, los primeros en decirme que encarara, que jugara sin miedo. Me ayudaron mucho. Sigo aprendiendo de ellos dentro y fuera de la cancha. Tengo que aprender de todo. Y en eso estoy. Hablo más, pero no demasiado porque continúo escuchando mucho a los mayores.

P. ¿Y cuál es su diagnóstico sobre lo que le ocurre al equipo?

R. Estamos bien, con ganas. No hay problema.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 10 de marzo de 2007