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Reportaje:Fútbol | Graves incidentes en el Betis-Sevilla

"Hemos provocado a los violentos"

Juande Ramos hace examen de conciencia nada más salir del hospital y pide que se tomen medidas y "no sólo se castigue la puntería" - Competición y Antiviolencia fallarán hoy y desde el Gobierno se pide dureza y rigor

El entrenador sevillista, Juande Ramos, rompió ayer el reposo de 48 horas que le impusieron los médicos como condición para darle el alta y a media mañana se presentó en la ciudad deportiva del Sevilla. Las huellas del traumatismo craneal que le produjo el botellazo que recibió en la noche del miércoles durante el partido de Copa entre el Betis y el Sevilla eran especialmente evidentes debajo de sus ojos. El árbitro, Alberto Undiano Mallenco, suspendió el encuentro en el minuto 57 poco después de que Kanouté adelantara al Sevilla en el partido y en la eliminatoria.

Tras saludar a su equipo técnico y futbolistas y seguir un rato el entrenamiento, Juande Ramos hizo públicas sus reflexiones sobre el incidente del que fue víctima. "Los profesionales y dirigentes somos los que peor nos hemos portado y tenemos que recapacitar porque nuestras palabras tienen mucho peso en el comportamiento de algunos que no necesitan demasiado para cometer estas barbaries".

Las palabras del entrenador sevillista destacan por su honestidad y sensatez en una situación marcada por la irresponsabilidad y el personalismo del propietario del Betis, Manuel Ruiz de Lopera, y el presidente del Sevilla, José María del Nido. "Se ha alimentado en estos días mucho la violencia y la agresividad, se ha echado gasolina donde sólo se admitía mucha agua y, de algún modo, hemos provocado a los violentos".

Ramos subrayó que el botellazo que le dejó inconsciente -asegura no recordar nada de los más de diez minutos que se disputaron de la segunda parte- no fue la única acción vandálica desde las gradas del Ruiz de Lopera. Un botellín alcanzó a Daniel Alves en los riñones cuando también celebraba el gol de Kanouté y una bengala rozó la cabeza del guardameta sevillista Andrés Palop. "Deseo que no se llegue nunca a lo que sucedió en Italia [la muerte de un agente de policía en un altercado con hinchas radicales] o lo que de vez en cuando ocurre en algunos países, pero hay que tomar medidas y no sólo castigar la puntería".

Ramos defendió a los seguidores verdiblancos: "Por un cafre no se puede juzgar a toda una afición, lo que sí que tiene que ocurrir es que sea la propia gente la que denuncie a los que cometen estos hechos".

Y es que Ramos es un profesional muy querido entre la hinchada bética. El ahora técnico sevillista dirigió al conjunto verdiblanco en la temporada 2001-2002 tras un curso en Segunda y al que llevó hasta la sexta plaza en la Liga y la clasificación para la Copa de la UEFA. Ruiz de Lopera decidió no renovarle y en su lugar fichó a Víctor Fernández que tuvo que escuchar el nombre de su predecesor coreado en las gradas en muchos partidos. Ramos agradeció la visita del presidente bético, José León, y de un par de directivos del club cuando estaba ingresado en el hospital. La que aún espera es la de Ruiz de Lopera. El propietario del Betis aún no ha opinado sobre los incidentes y sus posibles consecuencias para el club.

Los únicos autorizados por el club verdiblanco para dar su opinión sobre este tema son los integrantes de su equipo jurídico. El abogado y directivo verdiblanco Manuel Castaño aseguró que en el club verdiblanco se espera que las instituciones de disciplina deportiva ordenen la reanudación del encuentro desde el minuto en el que se suspendió, el 57, que podría venir acompañada de una sanción económica de entre 3.000 y 6.000 euros. Su opinión se basa en las sanciones impuestas al Valencia en 2006 tras una agresión a un juez de línea.

Por su parte, el presidente del Sevilla repitió su mensaje conciliador y aseguró: "Es evidente que algo hay que hacer y quienes dirigimos Sevilla y Betis tendremos que partirnos la cabeza para que si algo está en nuestra mano podamos solucionarlo. Debería de haber un punto de inflexión después de cada derby. Como el próximo será en el Sánchez Pizjuán, esperemos que allí siga celebrándose como hasta ahora, sin anomalías".

Los incidentes que rodearon al derby sevillano no han dejado indiferente a nadie. Desde el cardenal, Carlos Amigo, al defensor del pueblo andaluz, José Chamizo, mostraron sus repulsas por lo sucedido. Probablemente, el mejor análisis fue el del propio Juande Ramos: "Reflexionemos y que se tomen las medidas pertinentes para que el fútbol no se convierta en otro problema para la sociedad".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 2 de marzo de 2007