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Precampaña de las elecciones municipales 2007

Taxis compartidos y auditorías ciudadanas

La apuesta por la progresiva peatonalización del centro de las ciudades se acompaña de medidas específicas para una movilidad más respetuosa con el medio ambiente y basada en el transporte colectivo. En el campo económico se apuesta por la participación de los ciudadanos en el control de las cuentas municipales. También se propone más control sobre el padrón.

- Calles para taxis y autobuses. Se piensa en

vías de utilización exclusiva para los autobuses y los taxis. Se continuará con la política de aparcamientos de conexión con el transporte público en zonas periféricas de las áreas metropolitanas, como alternativa al acceso en vehículo privado al centro. La peatonalización de las ciudades figura en el programa aunque no se pormenoriza, dado que dependerá de cada ciudad.

- Taxis compartidos. Se fomentará la utilización del taxi compartido para acceder a barrios no idóneos para los autobuses. Aunque esta solución dependerá de la realidad de cada municipio, los autores piensan en zonas alejadas de la ciudad con poca población. Habría paradas de taxis con la máxima capacidad que saldrían del núcleo central de ese barrio para dirigirse al centro de la ciudad periódicamente a coste similar al del autobús.

- Auditorías ciudadanas. Se regulará la Iniciativa Ciudadana Popular para fiscalizar las cuentas del ayuntamiento, incluso con la posibilidad de pedir auditorías al Tribunal de Cuentas o a los órganos autonómicos equivalentes. Se quiere reformar las normas de esos tribunales para que el público pueda tener información clara de su fiscalización, a través de un llamado "Informe para el Ciudadano".

- Inspección del padrón. Dentro del capítulo de seguridad se incluye la inspección de las normas que regulan el padrón municipal para impedir que se inscriba un número abusivo de personas en un mismo domicilio. Con un programa informático se detectará cuando en una vivienda haya más gente de lo que es razonable. Así se evitarán las camas calientes, habitualmente utilizadas por sin papeles que se empadronan por docenas en una misma casa en condiciones infrahumanas. Actualmente los inmigrantes irregulares no tienen problema alguno para empadronarse en una vivienda cuyo titular simplemente ponga su firma en la solicitud.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 25 de febrero de 2007