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Reportaje:

Manning asegura su legado

El jugador de los Colts gana, ante los Bears, su primera Super Bowl

El propietario de los Colts de Baltimore, Bob Irsay, contrató en la noche del 29 de marzo de 1984 una flota de camiones y en una hora vació las oficinas del club y abandonó la ciudad. A la mañana siguiente, los trabajadores del equipo pensaron que les habían desvalijado. De ninguna manera. Irsay cumplió una amenaza en la que nadie creyó y mudó a la histórica franquicia del fútbol americano a Indianápolis. Irsay moriría años mas tarde sin poder volver a su ciudad natal, en la que se le considera sinónimo de traición. Hubo de ser enterrado en Indiana.

Mas de dos décadas después, Indianápolis ganó su primera Super Bowl, la segunda del conjunto, colocando en la cima más alta de la Liga a su quarterback Peyton Manning, que, de seguir su proyección actual, será calificado cuando se retire como el mejor de todos los tiempos.

Los Colts derrotaron a los Bears de Chicago por 29-17, en Miami, bajo una tromba de agua que convirtió el clima en protagonista por primera vez en la historia de la final de la NFL. Fue un partido oscuro, carente de ritmo, jugado a castigar al rival. Todo parecía beneficiar a Chicago, más cómodo cuando los partidos se deciden en el cuerpo a cuerpo. Pero Indianápolis, conocido por sus espectaculares jugadas, se lanzó a la mandíbula de los Bears y con un juego inteligente y paciente de Manning, a base de pases cortos y de hacer correr el balón, los zarandeó.

El título es un alivio para Manning, que podrá vivir tranquilo sabiendo que su legado está asegurado. Es la primera final que gana. Siempre se quedó corto, en la universidad y en el instituto. Incluso recordaba esta semana cómo una patada de un alumno de intercambio de Madrid llamado Manuel Pastor le impidió ganar el título estatal con 17 años.

Para Tony Dungy, el primer entrenador afroamericano en ganar una Super Bowl, no significa menos. Levantó de las cenizas a una franquicia espantosa, los Buccanners de Tampa Bay, y los convirtió en aspirantes. Siempre se quedó a un partido del título. Al año siguiente de ser despedido, vio al equipo que había construido anotarse el campeonato.

El anillo significa además el primer título profesional para el estado de Indiana, más conocido por su afición al deporte universitario. Todo gracias a un hombre que añade su nombre a la lista de quarterbacks que han convertido a la NFL en la Liga más vista y respetada del país. Unitas, Bradshaw, Montana, Young, Elway, Aikman, Marino, Brady y, ahora, Manning.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 6 de febrero de 2007