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Feijóo: "Con nosotros no moría gente en los incendios, y con ellos, cuatro personas"

Rajoy y el presidente del PP gallego lanzan con duros ataques la precampaña municipal

Las cuatro víctimas mortales de la oleada de incendios forestales del pasado verano se convirtieron en protagonistas involuntarias de la precampaña de las elecciones municipales del próximo 27 de mayo. El líder del PP gallego, Alberto Núñez Feijoó, utilizó a las víctimas del fuego como argumento político y arma arrojadiza para criticar la gestión que el Ejecutivo gallego realizó durante esos meses para frenar el avance de las llamas. "Con nosotros no moría gente en los incendios, y con ellos cuatro personas", dijo Feijóo en Carballo en alusión al Gobierno bipartito.

Así se expresó Núñez Feijóo en la noche del pasado sábado durante su intervención en una cena mitín del PP en la localidad coruñesa de Carballo ante a medio millar de simpatizantes de la formación."Ardió tanto en agosto de este año como en los 16 agostos del PP", aseguró Feijóo, quien durante su intervención estuvo arropado por el presidente nacional del partido, Mariano Rajoy, invitado de excepción al acto político que escogió la comarca de Bergantiños como escenario para un ensayo preelectoral.

Rajoy centró sus críticas en los incumplimientos del Plan Galicia y en el rechazo de la Xunta a la instalación de una piscifactoría de Pescanova en cabo Touriñán (Muxía), que en su opinión es un ejemplo "terrorífico" del trato que el Gobierno autónomo dispensa a los empresarios gallegos, porque "es incapaz de que en Galicia se queden inversiones importantes".

El líder del PP opina que el enfrentamiento entre la Xunta y Pescanova "es muy grave, pero mucho más grave es la imagen que se da de cara al exterior". "¿Quién va a invertir en un sitio del cual se echan a empresas que además dirigen y han creado personas que han nacido aquí, como el presidente de Pescanova", planteó Rajoy.

Rajoy recordó que siendo él vicepresidente del Gobierno, durante el segundo mandato de Aznar, se firmó en A Coruña un conjunto de medidas excepcionales para relanzar la economía de la zona tras la catástrofe del Prestige, que según manifestó, "fue una desgracia de la que algunos se aprovecharon". El jefe de la oposición anunció que le reclamará el Plan Galicia al Gobierno socialista de José Luis Rodríguez Zapatero porque "las únicas obras que se han puesto en marcha se aprobaron durante los gobiernos de Aznar y Fraga, y desde entonces nada" concluyó.

En un ambiente más que preelectoral, Rajoy se lanzó directamente a pedir el voto de los asistentes, cuatro meses antes de los comicios, y aunque admitió que esto debe hacerse "en su momento", recalcó que no tenía "ningún problema en pedirlo ahora". Además, Rajoy animó a los asistentes a movilizarse en las urnas para evitar que se repitan situaciones como la que, según dijo, se produjo en Galicia tras los comicios autonómicos de junio del 2005 "donde ganamos pero no gobernamos".

El líder del PP hizo una analogía entre la situación política que se vive en Madrid y en Galicia "con un gobierno sin objetivos". Acusó a la Xunta de "no dar la talla" ante los incendios y ahondó en el fracaso del proceso de paz abierto por el Ejecutivo socialista y la banda terrorista ETA porque "se veía venir".

Rajoy participó en una cena mitín del PP a la que asistieron más de 500 simpatizantes y afiliados del partido en los municipios de la Costa da Morte. Una hora antes, Rajoy, Feijóo y el presidente provincial del PP en A Coruña, Juan Juncal, mantuvieron un encuentro a puerta cerrada con medio centenar de alcaldes y candidatos de la formación en los distintos municipios de la comarca de Bergantiños para preparar y unificar la estrategia electoral ante las municipales de mayo.

El líder de los populares gallegos expuso que, tras año y medio de Gobierno bipartito en la Xunta y tres del Ejecutivo socialista en Madrid, las cosas "podían y debían ir mejor, especialmente en la Costa da Morte" y lamentó que el Plan Galicia "esté olvidado y paralizado" sin inversiones previstas o aprobadas. Núñez Feijóo vaticinó que, en el plazo de dos años, esta comarca contará con la gran planta acuícola que la anterior Xunta había comprometido y para la que, aseguró, ya existían "todos los permisos" solicitados por Pescanova para criar rodaballo en esta zona del litoral coruñés.

Por su parte, Juan Juncal insistió en la importancia de recuperar el poder en todos los municipios de la comarca de Bergantiños para hacerse con el control de la Diputación de A Coruña, como primer paso y plataforma para volver a ocupar los sillones del gobierno en la Xunta de Galicia y en la Moncloa.

Romay y sus pupilos

En Carballo, Mariano Rajoy compartió mesa, mantel y confidencias con el ex ministro de Sanidad del Gobierno de Aznar, José Manuel Romay Beccaría, mentor político de muchos gallegos del PP y que precisamente se sentó junto a dos de sus pupilos: Alberto Núñez Feijóo y Juan Juncal. Otros dos candidatos populares, el primero a la alcaldía de A Coruña, Carlos Negreira, y el diputado autonómico Alberto Sueiro, aspirante a la alcaldía de Carballo, completaban una mesa presidencial repleta de aspiraciones de poder.

Antes, todos sin excepción, cumplieron con el protocolo de hacerse accesibles a los ciudadanos que impone la proximidad electoral. A su llegada al Pazo da Cultura de Carballo, a Rajoy lo asaltaron media docena de vecinas y otras tantas, o algunas más, lo esperaban a su llegada al restaurante carballés que acogió una de las tradicionales cenas mitín que parecen no perder enganche pese a la ausencia de Fraga. "No me ha costado nada venir" aseguró Rajoy. "Estoy orgulloso de comprobar la buena salud del PP de Carballo". Esta frase le reportó al presidente popular más aplausos que su extenso discurso sobre la reforma de la Constitución o la política antiterrorista de Zapatero.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 29 de enero de 2007

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