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Reportaje:CONSUMO

Lo 'más' de estas navidades

Papá Noel y los Reyes Magos agotaron algunas videoconsolas en horas

melchor, Gaspar, Baltasar y, unos días antes, Papá Noel se han vuelto otra vez locos estas navidades buscando los regalos más deseados, los más pedidos y los más comprados. Muchos los han tenido que traer de Oriente. Éstos son los resultados de un somero ranking realizado a pie de tienda esta semana de Reyes, justo antes de que se llenaran las casas de... ¿sorpresas?

Arrasó. La Wii aterrizó en España a principios de diciembre y apenas duró unas horas en las tiendas. La nueva videoconsola de Nintendo fue vista y no vista. Ha sido el regalo de los pajes más avispados, porque muchos se han quedado sin ella hasta febrero. Es lo que hay. Su mando inalámbrico capaz de reflejar los movimientos del jugador en la pantalla causó sensación entre grandes y pequeños. Sencillamente: agotada en España y el resto de Europa, donde en dos días se vendieron 325.000 unidades. En Estados Unidos se vendieron 600.000 en una semana. Ha batido el récord: es la consola doméstica más rápidamente vendida de la historia. Toda una estrategia comercial japonesa. Y tras ella, la otra consola portátil (Nintendo DS), que ha barrido y retado a cerebros, más y menos desarrollados, con su Brain training.

Para el cine en casa, los Reyes Magos optaron por un DVD pirata..., pero del Caribe

La Wii apenas duró en las tiendas. Un regalo sólo para los pajes más avispados

Casi a la par que la Wii, el 4 de diciembre irrumpía en las librerías otro de los Top 10 de estas navidades, el último libro sobre las aventuras del Capitán Alatriste, de Arturo Pérez-Reverte: Corsarios de Levante, de Alfaguara. Con la resaca de la película (Alatriste), estrenada en septiembre del año pasado, y pese a que ni ésta ni su protagonista (Viggo Mortensen) hacen justicia a las novelas del escritor, es uno de los libros más vendidos de estas navidades. Salió decidido a copar el mercado con 300.000 ejemplares.

Junto a ella se sitúa otro inesperado éxito literario navideño: La catedral del mar, de Ildefonso Falcones, editada por Grijalbo. Toda una sorpresa incluso para sus editores. Lleva 26 ediciones, y antes de Reyes sacaron a la venta otros 20.000 ejemplares, y ya llevaba vendidos más de un millón desde su publicación en marzo pasado. Quién lo iba a decir de esta recreación histórica ambientada en la Barcelona medieval. Cuando menos, curioso.

Y siguiendo con las lecturas, la tercera en el ranking de los Reyes Magos es la galardonada con el Premio Planeta 2006, la novela del filósofo Álvaro Pombo La fortuna de Matilda Turpin, que ahonda en los planteamientos de una mujer acomodada que se cuestiona su vida.

Pero las lecturas navideñas han estado también acompañadas de tonos musicales.

Esto era un español, un americano, un francés y un suizo... y no es un chiste, sino Il Divo, el regalo musical más hortera de los Reyes Magos este año. Se trata de unos tipos jóvenes que, además de tener una belleza tópicamente masculina, son barítonos o tenores. Así que formaron un grupo de ópera-pop que ahora está arrasando en toda Europa con su tercero y último disco: Siempre. Y, a tenor de los hechos, reconozcámoslo, toda una brillante idea del productor musical inglés Simon Cowell, que se embarcó en una aventura internacional en busca de jóvenes talentos que conjugasen la voz y el aspecto físico. Ha funcionado. Pero es como para pensar en ello.

Guapa y Más guapa, aunque se trate de una oreja: la de Van Gogh. El grupo pop de San Sebastián ha inundado las tiendas de discos. Y Magos y Noeles lo han comprado y regalado a tutti.

Y, sin perder El tren de los momentos y tras anunciar antes de Navidad que, además de una hija, tenía "un hijo secreto" llamado Alexander de una relación extramatrimonial, Alejandro Sanz sigue estando ahí por Navidad. En plan crack, más allá de la amargura de sus últimas canciones.

Estos días también ha habido tiempo para ir al cine. Al fin y al cabo, son muchos los que esperan a los Reyes Magos mientras están de vacaciones, y en esos días de frío, el cine, en casa o en la calle, es siempre una buena opción.

Al principio, en las salas triunfó el silencio. No es que nos volviéramos más civilizados estas navidades. Es que los monjes cartujos del monasterio francés de Grande Chartreuse consiguieron, contra todo pronóstico, cerrar muchas bocas. El Gran Silencio, tres horas de inmersión en la vida cotidiana de esos monjes, ha sido un éxito de taquilla allá por donde ha pasado desde su estreno en los últimos días de noviembre. Se habla de "fenómeno social". Parece que había ganas de recogimiento.

Después, y en el otro extremo del recogimiento, las butacas de los cines también se llenaron para ver a un divertido pingüino que rompe el hielo bailando claqué en Happy Feet; o con el joven Eragon y su dragón emplumado, listos para salvar su imperio. La novela del mismo nombre del joven Christopher Paolini en que se basa la película tampoco se ha quedado atrás en ventas.

Para el home cinema, Papá Noel y los Reyes han optado por un disco pirata..., pero del Caribe. Las aventuras del capitán Jack Sparrow, encarnado por Johnny Depp en Piratas del Caribe: El cofre del hombre muerto, ha entrado en la disquetera de muchos DVD. Incluidos los portátiles, otro éxito de ventas navideño, junto a los televisores LCD. En esos televisores de pantallas de cristal líquido también se ha visto con fruición High School Musical, ya bautizada como "la nueva Grease". Y, cómo no, su banda sonora ha sido otro top. Y es que con eso del cante se atreve todo el mundo, tras el fenómeno OT y a pesar de Risto Mejide. La prueba: el éxito de Singstar PopWorld, el juego de karaoke de Sony.

Por último, el olor estrella de esta Navidad lo ha traído Nicole Kidman en un frasco: Chanel nº 5, que, como el turrón, siempre "vuelve, a casa vuelve", por Navidad.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 7 de enero de 2007