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Preocupación en las estaciones de esquí por la falta de nieve

El buen tiempo retrasa el inicio del curso y hace peligrar el puente de la Purísima

El buen tiempo pone en peligro el inicio de la temporada de esquí, que coincide con el puente de la Purísima. La primera semana estrella de la nieve, del 6 al 10 de diciembre, representa entre el 10% y el 15% del volumen de negocio del sector, cifrado en unos 300 millones de euros. Un portavoz de una estación de esquí catalana fue gráfico al describir ayer la situación: "Las vacas aún pacen en los pastos verdes de las pistas".

Las previsiones meteorológicas indican que el buen tiempo se alargará aún durante esta semana y que no hay indicios de próximas nevadas en las cotas donde se ubican las pistas de esquí, entre 1.500 y 2.500 metros. A estos contratiempos se añaden las altas temperaturas, que impiden poner en marcha los cañones de fabricación de nieve artificial. "La temperatura, el pasado domingo, a 2.400 metros era de un grado bajo cero y con una humedad del 100%. Con estas condiciones es imposible fabricar nieve", señaló ayer Joan Alabau, director de Boí-Taüll, quien reconoció la existencia de "nerviosismo" en el sector.

Las cámaras digitales instaladas en la página web de Boí- Taüll y las de Baqueira Beret mostraban ayer un paisaje de montaña de verano, sin rastro de nieve.

Con estas condiciones y previsiones, las estaciones de esquí no se atreven a fijar una fecha para la apertura de sus pistas. "No nos asustemos antes de tiempo", indicó Joaquim Alsina, director de la Asociación de Estaciones de Esquí y Actividades de Montaña (ACEM). La mayoría de los centros habían anunciado hace dos semanas que abrirían las pistas el pasado fin de semana o el 1 de diciembre. "Estamos preparados para abrir cuando nieve", sostienen ahora. Ayer, La Masella, en la Cerdanya, anunció la apertura del centro para el próximo 5 de diciembre. "Siempre y cuando el tiempo nos permita fabricar nieve", puntualizó Maite Martí, responsable comercial de la estación de esquí.

La preocupación es la nota dominante en el sector. "Sería un golpe no poder abrir para el puente de la Purísima", señaló Maite Martí. "Esta semana representa el 12% de los forfaits anuales". La Masella recibió el pasado año unos 430.000 visitantes. "Debemos estar alerta", aseguró Joan Font, director de La Molina. "No debemos tirar tan pronto la toalla. Falta todavía una semana y puede cambiar la situación". Pep Albós, director de comunicación de Baqueira Beret, señaló: "Hay que tener confianza". Una situación similar se da en Andorra. Grandvalira anunció ayer una nueva fecha para la apertura de sus pistas: el 4 de diciembre.

Mientras, el temor de los hoteleros es que si la nieve no llega pronto puedan empezarse a anular el 90% de las reservas efectuadas para el puente de la Purísima. "Si no hay nieve, repercutirá en los hoteles", aseguró Alsina.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 28 de noviembre de 2006