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Reportaje:Baloncesto | NBA

El peor campeón

Miami pierde en casa por 42 puntos ante los Bulls, la mayor paliza recibida por un ganador en su estreno

Los jugadores de Miami Heat se pusieron el ostentoso anillo de oro y diamantes, vieron cómo se elevaba a lo más alto del American Airlines Arena la bandera que les reconocía como campeones de la NBA y se echaron a dormir. El equipo de Dwyane Wade y Shaquille O'Neal sufrió la peor derrota de la historia de un defensor del título en su primer partido de temporada. Con diferencia. La anterior sucedió a el 29 de octubre de 1982, cuando Los Ángeles Lakers cayeron con Golden State 132-117.

Los Bulls endosaron a Miami una paliza histórica (66-108), en un encuentro en el que pronto se vio a qué iban unos y a qué los otros. Los Chicago Bulls, un equipo bien construido de los pies a la cabeza, fue demasiado para unos Heat que todavía estaban de vacaciones. Los Bulls poseen el elemento físico en el recién adquirido Ben Wallace, un musculoso pívot que era titular en Detroit Pistons, en el estupendo novato Tyrus Thomas, que se fracturó la nariz en su primer partido como profesional y en la agresividad de Andrés Nocioni, considerado por sus colegas como el más sucio de la Liga. La clase y el cerebro se la dejan a Kirk Hinrich (26 puntos, 3 asistencias y 4 rebotes), Chris Duhon, Luol Deng y Ben Gordon.

Los Lakers, sin Bryant, vencen a Phoenix en la prórroga con un soberbio Lamar Odom

Pat Riley, técnico de los Heat, iguala su peor derrota tras 1.741 partidos en el banquillo

El equipo que dirige Scott Skyles gozaba de una ventaja de 29 puntos tras los dos primeros cuartos mientras que en la segunda parte una entrada a canasta de Dwyane Wade, lo único brillante que mostraron los Heat, recortó la diferencia a 22 puntos. Eso fue lo más cercano que estuvo de la victoria en la segunda parte la franquicia del sur de Florida.

Los 42 puntos de diferencia igualan la peor marca como entrenador para Pat Riley tras 1.741 partidos sentado en el banquillo. Para los Bulls, la victoria supuso la segunda mayor paliza como visitante de su historia. De hecho, sólo ha habido un primer partido de temporada para los dos equipos con mayor diferencia de puntos. En 1987 los Denver Nuggets derrotaron a Los Ángeles Clippers por 139 a 93.

Quedará para los libros de historia Andrés Nocioni, que se convirtió en el primer jugador en sufrir la nueva regla por la cual no se puede reclamar una supuesta falta a los árbitros y se cargó con una falta técnica. Dwyane Wade seguiría sus pasos en la segunda parte. La afición de los Heat, abochornada, silbó a su equipo al término de un partido que se preveía que hubiera sido una gran fiesta y acabó en un desastre total para Miami.

En el segundo partido de la noche Los Ángeles Lakers no echaron de menos a su gran estrella, Kobe Bryant, que se recupera de una pequeña operación de rodilla, y remontaron para vencer a los Phoenix Suns 114 a 106 en un excelente encuentro de Lamar Odom, que anotó 34 puntos, capturó 13 rebotes y distribuyó 6 asistencias. También brilló el pívot Andrew Byunum, de 19 años, con unos números sobresalientes: 18 puntos, 9 rebotes y 5 asistencias.

Amare Stoudemire, tras haberse pasado el curso anterior lesionado, jugó 12 minutos en los que sólo anotó en el primer cuarto y le costó adaptarse a un equipo que juega de maravilla sin él. El ala-pívot de los Suns, de 24 años, demostró que todavía está a un mundo del que encandiló a la NBA.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 2 de noviembre de 2006