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Entrevista:EL RETROVISOR | Alemania 2006

"Aprecio a Higuita pese a su error"

Valderrama, que lideró a Colombia en tres Mundiales, lamenta la derrota ante Camerún en Italia 90 por un fallo del portero

La memoria suele ser muy injusta. Carlos el Pibe Valderrama (Santa Marta, Colombia; 44 años) fue uno de los grandes jugadores del fútbol suramericano de los años 90, un exquisito que lideró la generación más deslumbrante de la historia del fútbol colombiano, aquélla que integraban, entre otros, René Higuita, Freddy Rincón, Leonel Álvarez, Arnoldo Iguarán y Faustino Asprilla. Sin embargo, tuvo un paso fugaz por el Valladolid y, más que su clase, de él se recuerda la espectacularidad de su melena rizada y teñida de rubio y, sobre todo, una escena protagonizada por sus genitales y una mano de Michel en el área del fondo norte del Bernabéu.Ya retirado después de varios años en el Tampa Bay, de la Liga norteamericana, Valderrama reparte su tiempo entre una academia de fútbol en Barranquilla y los comentarios sobre el Mundial para una televisión de Estados Unidos.

"Michel quería provocarme y lo logró. En mi país, el 'agarrón' es una falta de respeto"

"Inculco el respeto al balón. En mi academia, el que lo tira fuera sale del equipo"

Pregunta. ¿En qué falló el fútbol colombiano para no dar continuidad al proceso que inició su generación?

Respuesta. Más que del fútbol colombiano, se trata de un problema de jugadores. La gente que nos reemplazó apuntaba buenas condiciones para garantizar el relevo cuando estaban en las categorías juveniles, pero a la hora de la verdad no lograron los resultados que todos esperábamos. Por eso llevamos dos Mundiales sin clasificarnos. Por eso y porque las eliminatorias en Suramérica son muy complicadas, aunque en Colombia, cuando jugábamos nosotros, se llegó a pensar que eran fáciles.

P. ¿Cuál es el recuerdo más bonito que le queda de aquel equipo?

R. Todo fue fantástico, pero nada es comparable al hecho de habernos clasificado para tres Mundiales consecutivos. Para mi país nunca fue sencillo estar en una fase final. Hay que pensar que, en 1990, Colombia volvió a un Mundial después de 28 años y todavía pudimos estirar nuestra presencia durante dos campeonatos más. Creo que supimos aprovechar bien nuestro momento. Para mí, el resto del grupo y el fútbol colombiano es algo inolvidable porque, además, nosotros dábamos espectáculo.

P. ¿Adónde podrían haber llegado en Italia 90 si Higuita no pierde el balón con Milla en la prórroga contra Camerún?

R. Quién sabe lo que podría haber pasado. Es relativo. Pero yo al Loco siempre le admiré que jugara de la misma manera en Medellín, en Santa Marta, en Wembley o en cualquier lugar del mundo. Es verdad, ese día se equivocó, pero haciendo la suya. Y por eso siempre le aprecié y fue mi ídolo. Porque nunca cambió.

P. ¿Hay algún equipo que le recuerde a aquella Colombia de toque corto y ritmo lento que marcó toda una época?

R. Son momentos diferentes. Nosotros cogimos una identidad gracias a un grupo de jugadores con los que hacíamos buen fútbol. Todavía hoy, a pesar del tiempo, la gente nos lo reconoce y nos hace felices el hecho de haber quedado en el recuerdo. Ahora se juega distinto. Porque hay selecciones que lo hacen bien, como siempre, pero no es igual que antes. De lo que vi en este Mundial me han gustado España, Argentina y Holanda porque tratan de jugar el fútbol que más me agrada.

P. ¿Ve muy cambiado el fútbol español desde su etapa en el Valladolid?

R. Lo que yo he conocido de ese fútbol es la pelota contra el piso y jugarla bien. En ese sentido, no veo mucho cambio. De pronto, ahora hay una generación que juega más fino y no tira tantos centros buscando el cabezazo. Además, no se desarma. Me gustó la personalidad que mostraron contra Túnez. Iban perdiendo y siguieron igual hasta conseguir el triunfo.

P. Por lo menos, Míchel ya no juega.

R. ¡Ja, ja, ja! Todavía se recuerda aquella tocada. Él quería provocarme y lo logró. En mi país, el agarrón es considerado una falta de respeto.

P. ¿Qué le enseña a los alumnos en su academia?

R. Depende de la edad, porque tenemos chicos de 8 a 18 años. Al principio, tienen que aprender la base, la técnica, la forma de parar la pelota, de cabecear... Después vamos incorporando la táctica para que, si algún día son profesionales, no les pase como a uno, que llegó a la Primera División sin saber nada de táctica.

P. ¿Y qué tipo de fútbol les inculca?

R. El estilo que me agrada, claro. El que aprendí del profesor Pacho Maturana. Con un poco más de agresividad, porque el fútbol ha cambiado mucho, pero siempre con respeto al balón. En mi academia, el que tira el balón fuera sale del equipo.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 24 de junio de 2006