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Fútbol | Ante el Mundial

Raúl: "Ahora puedo aparecer por sorpresa"

Luis criticó las pérdidas de balón por los "pasecitos", que crean ocasiones de peligro

Raúl, el nuevo media punta de la selección española, no dio ningún pase de gol en Elche. De hacer el gol se encargó el mismo. Entró en el área cuando la defensa egipcia tiraba el fuera de juego, el portero El Hadari tenía jabón en los guantes, no blocó un tiro de López desde fuera del área, y el resto es historia. Para ir al rechace el capitán siempre fue un maestro.

Gran parte de su carrera se construyó sobre este tipo de incursiones. Casi siempre resueltas a un toque, encontrándose con el balón en el sitio donde los rivales nunca le esperaban. Lo dijo el propio Raúl hace una semana, cuando vio, tras los primeros entrenamientos, que Luis Aragonés pensaba ponerle en los tres cuartos de campo. "Ahora puedo aparecer por sorpresa", vaticinó, con una sonrisa irónica.

El madridista marcó seis meses después de su último tanto y de su grave lesión de rodilla

El seleccionador, severo con Sergio Ramos: "Le cuesta adaptarse al lateral"

Ayer se cumplió el pronóstico. Gol de Raúl, seis meses después de su último tanto. Seis meses después de sufrir una grave lesión de rodilla que le apartó del equipo titular del Madrid y sembró las dudas sobre su aporte en la selección.

Hasta la lesión, Luis Aragonés siempre utilizó a Raúl emparejándolo con Torres. Como segunda punta. Ayer contra Elche lo situó por primera vez como enganche. Aparentemente la nueva posición lo alejaba más del gol. No fue así. El capitán siempre encuentra una rendija. Marcó y lo celebró a lo grande. Como si la Copa del Mundo ya hubiera empezado y en lugar de egipcios los contrarios fuesen ucranianos, o saudíes.

El hombre estaba feliz. Corrió hasta la banda y llamó a todos sus compañeros para que se uniesen en su sentimiento. Los hizo partícipes de la alegría. Tiene 28 años y nunca en su carrera había recibido tantas críticas por su juego como en los últimos meses. Sus colegas en la selección lo veían enervado, con el ánimo vindicativo que tantas veces lo ha movilizado en los últimos años. Raúl estaba resuelto a responder con goles. Como él dice, a "hablar en el campo".

El gol tuvo consecuencias. En el descanso Luis Aragonés movió el banquillo para intentar mejorar el juego del equipo. Si cada cambio del seleccionador es un paso más hacia la decantación del equipo que saltará en Leipzig el próximo día 14, entonces Villa, Albelda y Senna tienen de qué preocuparse.

Fueron sustituidos y entraron Xavi, Alonso y Reyes. En el campo permaneció Raúl. Eso sí, no como media punta (Xavi lo sustituyó) sino como delantero, junto a Torres. El Mundial se acerca y Raúl cada vez se ve más titular. Al marcharse al banquillo, hacia el final del segundo tiempo, Luis se le interpuso y le dio un golpe con el pecho. Esternón contra esternón. Un gesto viril y cariñoso que sirve para anunciar intenciones profundas.

El técnico español no quiso valorar la actuación de Raúl, tras el partido. En cambio se mostró preocupado porque dijo que había detectado algunos desajustes. "Vamos mejorando", comentó. "Estamos asimilando el trabajo. Pero no me voy mucho más contento que después del amistoso contra Rusia porque algunas cosas tenemos que pulir. Hay algunos pequeños defectos que hemos tenido de pérdida de balones donde regalamos la posibilidad de goles en contra. Y cometimos algunas faltas innecesarias. Cuando el equipo está bien colocado no podemos hacer eso".

"Estas cosas nos pasan por querer jugar tanto", concluyó el seleccionador, en una declaración de principios que resultó reveladora. Se acerca la competición más importante del mundo y las auténticas intenciones afloran. "En un Mundial jugar tanto va a ser complicado", apuntó. "Sobre todo cuando tu equipo va ganando uno a cero. Lo que tenemos que hacer ahí es juntarnos bien e ir a la contra".

Luis Aragonés se mostró más crítico con los jugadores que puso en el segundo tiempo que con la alineación que presentó de salida. "Tenemos que hablar de ese tema", prosiguió. "Un pase atrás o un balón largo a veces es bueno, y no a lo mejor un pasecito corto donde nos la quitan y nos crean una ocasión".

Respecto a Sergio Ramos, el seleccionador se mostró severo. No es la primera vez que insinúa lecciones de fútbol al sevillano y ayer su reflexión fue bastante explícita. "A Sergio le está costando más de lo previsto ", dijo, "pero Antonio López se ha sabido sumar, ha hecho un partido importante. A veces Sergio se ha quedado en zona de nadie. Ni salgo a presionar ni me vuelvo. Pero estoy seguro de que lo va a coger", concluyó.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 4 de junio de 2006