Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra
Crónica:Fútbol | Final de la Liga de Campeones

El otro Larsson

El sueco dio los dos goles y Puyol protagonizó un duelo de velocistas con Henry que se convirtió en uno de los combates más igualados

- Valdés: Excelente, por dos veces, en el minuto dos, sobre todo en el mano a mano que, aún en frío, le ganó a Henry. A continuación, tras el primer córner de la noche, de nuevo se exhibió ante un disparo del capitán de los gunners. En el gol no tuvo más opción que quedarse como una estalactita ante el soberbio remate de Campbell. Cuando el Arsenal, ya en el segundo tiempo, le dio la lata a la contra respondió de forma espléndida en otro cara a cara con Henry y en un remate venenoso de Ljungberg. Todo lo hizo bien.

- Oleguer: Perdió de vista a Campbell en el gol del Arsenal, un error fatal para su equipo. Además, Ljungberg le torturó en el segundo periodo.

- Márquez: La aceleración de Henry le puso en apuros más de una vez, como a tantos y tantos centrales; pero el mexicano, fuerte mentalmente como es, no se arrugó y auxilió a Puyol en más de una ocasión. A veces, sobre todo en el primer tramo, abusó del pase largo a los costados, suerte que domina pero que el Arsenal supo contrarrestar.

- Puyol: Su duelo de velocistas con Henry resultó uno de los combates más igualados. En más de una ocasión, ante la posibilidad de quedar rezagado, optó por intentar la anticipación, lo que logró en más de una ocasión.

- Gio: Insuficiente en ataque y en defensa.

- Van Bommel: A Rijkaard le dio un ataque de entrenador y apostó por su compatriota en detrimento de Iniesta. Menos luces y más kilos, pero el ex jugador del PSV no tuvo discurso. Fuera de plano, salvo cortar un avance de Pires en los inicios del partido, nada aportó en ataque ni en defensa.

- Edmilson: Sin Xavi e Iniesta a su lado y con Van Bommel fuera de onda, el brasileño se vio obligado a coser el juego, labor en la que tiene problemas cuando se trata de hacer un rondo. Tiene poderío y cierta precisión en el pase largo, no en el corto, por lo que se estrelló con la muralla central del Arsenal. Que la hierba estuviera tan seca -y, por tanto, la pelota circulara más lenta- tampoco le ayudó. Al descanso dio paso a Iniesta.

- Deco: Muy cerca de su mejor versión. En la peonada cuando hizo falta y con las luces encendidas cerca del balcón del área inglés.

- Giuly: Muy exigido por Ashley Cole, un lateral rápido y flexible, el francés, muy acertado en los controles, tuvo más problemas que otras veces cuando quiso esprintar.

- Ronaldinho: Al contrario de lo que le suele suceder fue de más a menos. Empezó la final como "nueve", posición que le agrada por ser un devoto del pase infiltrado. Corrió mucho y remató mucho, pero le faltó ese punto sublime final que le ha encumbrado como mejor jugador del planeta. Estuvo más acertado en el pase que en el regate, aunque jamás soltó el timón de un equipo al que ha hecho sonreír como pocas veces lo ha hecho en su centenaria vida.

- Eto'o: Comenzó en una posición nada habitual para él. Orillado a la izquierda para frenar al poderoso Ebouè le costó coger el hilo al partido, hasta que trazó su primera diagonal en dirección a Lehmann, que le derribó y provocó un mayúsculo error arbitral. Poco después, precisamente una arrancada de Ebouè, al que el camerunés no escoltó, le devolvió a su posición natural de delantero centro. Tras el gol de Campbell, ya esposando a los centrales, el africano mejoró notablemente su rendimiento, sobre todo tras una jugada para enmarcar: con Campbell, puro hormigón a su espalda, Eto'o se giró, tras un maravilloso control orientado con la derecha, y su remate con la zurda tronó en el palo derecho de Almunia. Curiosamente, devuelto a la izquierda rescató al Barça con su gol, quizá el más importante de su carrera. Un tanto que puso el broche a otra temporada excepcional.

- Larsson: Decisivo, y en una faceta, la de pasador, con la que no se ha ganado su excelente reputación de goleador. Muy pillo en el gol azulgrana, al dejar rodar el balón en dirección a Eto'o y magnífico en su pase interior para la mayor gloria de Belletti.

- Iniesta: Dio vida al Barça. Enquistado como eje por Edmilson pegó al equipo, se asoció con todos y el balón tuvo la velocidad adecuada para el equipo catalán.

- Belletti: Un remate: una Copa de Europa.

- Henry: Desacertado ante Valdés, pero un peligro constante. Tiene tanta clase y tales condiciones físicas que es capaz él solo y con un compañero menos de buscar las cosquillas a cualquier defensa.

- Cesc: Intrascendente. Más laborioso que brillante. Pagó caro que el Arsenal perdiera a Lehmann. Con diez, ausente ya Pires, se contuvo en la medular y perdió de vista a Henry, su mejor socio.

- Almunia: La noche le cogió por sorpresa. No esperaba tener tajo y la expulsión de Lehmann, que en el mejor curso de su vida le ha tenido completamente desterrado, le puso en escena. Comenzó seguro, pero sus piernas le fallaron en los dos goles rivales, especialmente en el definitivo, en el que la pelota encontró paso entre sus tobillos.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 18 de mayo de 2006